LA PEREGRINACIÓN A VEINTIÚN PUEBLOS DESDE JAK’AWITS HASTA CHIISMACHÍ
1. Estaban unidos en Patojil los Cawek con los Nijayib; en verdad, tenían
un lado para Cawek, y el otro para Nijayib. Estaban unidos y juntos cuando hicieron
sus edificios, cuando amaneció por primera vez. Entonces fue abandonado
el primer pueblo de Jak’awits, junto con Patojil.
2. El segundo pueblo a donde llegaron fue Sibakija, y estuvieron mucho tiempo
allí. Cargaban el Pisom C’ac’al, la señal del señorío
que vino de donde sale el sol.
3. No tenían ni comida ni bebida cuando llegaron a Chiwaij, el tercer
pueblo. Hicieron un gran rancho allá, y escarbaron los árboles
y las piedras, debido al hambre y a la sed (que pasaron) allí.
4. El cuarto pueblo fue Pacayá Xejoyán. Allí construyeron
edificios, y estuvieron por mucho tiempo.
5. El quinto fue (en blanco).
6. El sexto pueblo fue Barabic Chún, lugar donde se derrumbó la
arena. Estuvieron allí por mucho tiempo.
7. El séptimo pueblo fue Panbilil Pants’ocán, y estuvieron
allí por muchos años. Comieron las larvas de los abejorros y avispas,
y palos cocidos. Sembraron milpas allí.
8. El octavo pueblo fue Ticaj Ch’alib; y construyeron edificios en ese
lugar. Tenían con ellos la señal del señorío que
vino de donde sale el sol. (En este pueblo) hicieron ayunos y se atormentaron.
9. El noveno pueblo fue Tibatsí Rajawiché; levantaron sus edificios
allí. Hubo un viento que dispersó las tapaderas de las ollas de
jocotes (por cuya razón) exclamaron, "Laé, Laé".
10. El décimo pueblo fue Jobalam K’anulew, que es el nombre del
cerro por donde pasaron. Sólo se detuvieron allí.
11. El undécimo pueblo fue Chiwán Chik’uk’. Muchos
fueron los nombres de los cerros donde estuvieron. Sólo se detuvieron
allí.
12. El duodécimo pueblo fue Xech’ayab Ximbaxuc. Cargaban la señal
del señorío que vino desde donde sale el sol. Tuvieron hambre
y sed (en este pueblo).
13. El decimotercer pueblo donde llegaron fue Ts’utujá, y allí
tomaron como esclavo al señor del lugar. Este fue encontrado en Payó
y Pabak’oj donde cantaban las codornices. Y las oyeron Balam Ak’ab,
Balam Q’uitsé, Majucotaj. Luego (Ts’utujá) entró
en Cupaxuc, y fue capturado como esclavo. (Ts’utujá) habló:
"No me pulvericen, señores, no me maten". Y le fue dicho: "¿Quién
eres tú?" "Pues, soy Ts’utujá, así me llaman",
dijo. "¿Acaso seré yo quien completará la parcialidad?"
dijo. Entonces Balam Q’uitsé le dijo a Ts’utujá: "Es
cierto lo que dices. Está bien, así será. Que seas tu quien
empareje mi persona y mis palabras, así será. Tú serás
el sustituto de Iquí Balam, así será".
De este modo fue encontrado el señor Ts’utujá de los Sakic.
Llegó a ser el complemento de Majucotaj, y el sustituto de Iquí
Balam quien murió joven. En esta forma se completaron los cuatro primeros
(jefes) que vinieron de donde sale el sol, cuando fue nombrado el señor
Chisakic q’uiché. Iquí Balam murió en Ts’utujá.
Que nuestros hijos y nietos no pierdan esta memoria.
Fue allí donde invocaron una piedra, y adoraron la piedra preciosa, la
segunda (piedra) que vino de donde sale el sol. Se completaron dos (piedras)
preciosas en Ts’utujá. Estuvieron allí por mucho tiempo.
14. El decimocuarto pueblo fue C’utubé Chuc’abal. Levantaron
sus casas, y allí se detuvieron otra vez por mucho tiempo. Tenían
con ellos la señal del señorío que vino de donde sale el
sol.
15. El decimoquinto pueblo fue Yamucutú Raxajmaj. Nuestros abuelos y
padres comieron sólo retoños y larvas de abejorros y avispas.
16. El décimo sexto pueblo fue Chitsak’eb Chiyaquí, donde
otra vez se tardaron. Hicieron otros edificios y murallas defensivas. Sufrieron
grandes tormentos por siete días y sembraron maíz. Se consolaron
allí porque los Cawek y Nijayib estaban unidos.
17. El decimoséptimo pueblo fue K’alemial Cucurabaj, donde tardaron
otra vez. Ellos se amontonaron y sufrieron hambre y sed en el barranco y bosque.
18. El decimoctavo pueblo fue el cerro Paché Chik’ojom. Y allí
estuvieron otra vez por mucho tiempo nuestros abuelos Balam Ak’ab, Balam
Q’uitsé y Majucotaj, los sacrificadores.
19. El decimonoveno pueblo fue Chic’abawilanic. Allí adoraron a
la piedra preciosa que vino de donde sale el sol. Moraron e hicieron edificios
allí, los Cawek, Nijayib y Ajaw Q’uiché; estaban unidos
allí. Balam Q’uitsé, Balam Ak’ab y Majucotaj fueron
acompañados por Ts’utujá, el sustituto de Iquí Balam.
Allí empezaron a cazar venados para dar su sangre al ídolo de
Tojil. Empezó también la adoración de ídolos en
Chiq’uix y Chich’at. Estaban destazando un venado frente a la casa,
cuando pasaron dos montañeses de las parcialidades. De repente dijeron:
"¿Quién destaza? Sólo a nosotros nos toca esto. ¿Serán
nuestros hermanos lo que ustedes están destazando?" dijeron los
de las parcialidades.
Así, de nuevo empezó la guerra por causa de las parcialidades;
se mostraron nuevamente. Provocaron una guerra allá en Jak’awits.
Los C’alak’am y Tibilcat proyectaron una guerra.
Entonces llegó un sangrador que se había cubierto con piel y orejas
desde el cuello hasta los pies. Era un espía enviado para matar a nuestros
abuelos y padres. Pero lo descubrieron cuando se hallaban en Chiq’uix
y Chich’at. Allí el señor Ts’utujá Sakic vio
la guerra, pero no la había visto en Jak’awits. Fueron seguidos
los mensajeros cuando partieron. "Está bien que nos muramos",
dijeron nuestros abuelos y padres.
Entonces los hombres valientes fueron a ver a los guerreros cuyas casas estaban
por donde quiera. Se vieron sobre el cerro que se llamaba Muk’basib, donde
se produjeron mensajes con humo. Los hombres valientes estaban desnudos, sin
ropa, ayunando y atormentándose. Entonces mostraron su poder mágico
sobre el cerro de Muk’basib. Llamaron al aire, a la nube roja, al granizo
de muerte, al rayo y a los días aciagos contra los guerreros de las parcialidades.
No había ninguna guerra.
Por esto, los guerreros de C’alak’am y Tibilcat proyectaron la guerra.
Así las parcialidades empezaron a ser guerreras.
20. Llegaron al vigésimo pueblo, al de Jumetajá, donde hicieron
sus casas de la corteza de los árboles. Adoraron los ídolos con
ofrendas de frutas, hongos y pajaritos. Grandes tormentos padecieron al estar
amontonados y sufridos en los bosques. Tenían con ellos a Tojil, Awilix
y Jak’awits, junto con el Pisom C’ac’al, la señal del
señorío que vino de donde sale el sol.
21. El vigésimo primer pueblo fue C’ulbá Cawinal, donde
construyeron sus edificios. Allí se juntaron con los Ak’aab. "Vosotros
sois nuestro abuelo, nuestro padre, nuestro superior, nuestra cabeza",
les dijeron los Ak’aab a nuestros abuelos y padres, Balam Q’uitsé,
Balam Ak’ab, Majucotaj, junto con el señor Sakic Ts’utujá
el sustituto de Iquí Balam. Ofrecieron humo e hicieron ofrendas delante
del ídolo. Sólo las crías de culebras y pericos ofrecieron
a sus ídolos, allí en C’ulbá Cawinal.
22. Llegaron al vigésimo segundo pueblo de Chiismachí, y aquí
hicieron construcciones de cal (y canto).
En Chiismachí eran muchos los descendientes, los hijos y nietos del señor,
los hermanos mayores y menores detrás del señor Balam Q’uitsé.
Eran muchos también los vasallos de los Cawek. También, de Balam
Ak’ab eran muchos los vasallos de los Nijayib, y de Majucotaj muchos los
hijos de los Ajaw Q’uiché. Hasta aquí floreció un
poco el señorío.