Guatemala, con tu huipil 
a Otto-Raúl González

Guatemala, con tu huipil
de árboles perezosos que cabecean muertos de sueño,
de animalitos del aire que te bordan azul-celestemente su vuelo,
de animalitos de tierra que en tu piel te dejan tiradas

    las cagaditas de sus pasos cuando huyen por los montes.
Guatemala, con tu huipil de lagos y mercados.
De mercados hundidos en los lagos donde se cambian
celajes por peces, peces por chumpipes, chumpipes por diversas
    frutillas y pepitas.
Guatemala, con tu huipil de lluvias que no terminan nunca.
De lluvias que no terminan nunca porque se te han quedado
    dormidas en tus ojos tristes que sufren.
¡Oh, Guatemala, palomita, cenzontle.
Con tu huipil de sangre torturada-ametrallada
bajo la sombra de todos los infinitos con garras...!