Juicio sumario

La patria es el hombre
Alí Primera

Para empezar, ustedes, maestros,
siempre nos la pintaron con azul y blanco,
ignorando sus ocres y sus verdes;
nos hicieron meternos de memoria
una patria enmascarada
entre fanfarrias,
pirotecnia
y rimas
hechas en tiempos de Maricastaña.

El día de su cumpleaños
nos volvían locos con las composiciones
a sus símbolos
porque no son la cosa cotidiana
que se ve y se toca.

De generación en degeneración
marchamos con un puñado de aplausos
con la estafa de rendirle homenaje a la patria.
Ustedes -salvo excepciones-
nos mostraron una escenografía
con tonos quinceañeros,
les pusieron alfombras a la historia,
cambiaron los héroes de nuestra pertenencia
o nos los ocultaron.

Es como para mostrarles la lengua
o más bien aquella señas
con las que de patojos
parábamos en seco al contrincante.