POEMAS
DE LA IZQUIERDA ERÓTICA
-
Domingo 12 de septiembre, 1937
-
a las dos de la mañana: nací.
-
De ahí mis hábitos nocturnos
-
y el amor a los fines de semana.
-
Me clasificaron: nena? rosadito.
-
Boté el rosa hace mucho tiempo
-
y escogí el color que más me gusta,
-
que son todos.
-
Me acompañan tres hijas y dos perros:
-
lo que me queda de dos matrimonios.
-
Estudié porque no había remedio
-
afortunadamente lo he olvidado casi todo.
-
-
Tengo hígado, estómago, dos ovarios,
-
una matriz, corazón y cerebro, más accesorios
-
Todo funciona en orden, por lo tanto,
-
río, grito, insulto, lloro y hago el amor.
-
-
Y después lo cuento.
-
Estamos hechos de recuerdos
de un pelo rubio
de un pecho
de cuatro
cigarrillos
moribundos.
De rítmicos movimientos.
-
El ron se hunde, ruidoso, en la garganta
-
-10,000 células muertas-
-
y el deseo ametralla
-
en los dedos.
-
Asumamos la actitud de vírgenes.
Así
nos quieren ellos.
-
Forniquemos mentalmente,
-
suave, muy suave,
-
con la piel de algún fantasma.
-
-
Sonriamos
-
femeninas
-
inocentes.
-
-
Y a la noche clavemos el puñal
-
y brinquemos al jardín
-
abandonemos
-
esto que apesta a muerte.
-
Lavémonos el pelo
-
y desnudemos el cuerpo.
-
-
y dos piernas y una vulva.
-
-
No somos criaturas
-
que subsisten con suspiros.
-
-
Ya no sonriamos
-
ya no más falsas vírgenes
-
-
Ni mártires que esperan en la cama
el salivazo ocasional del macho.
-
-
Como ya recorriste la vía más ancha
-
no tienes interés
-
en sus peces, ni en sus pechos.
-
-
porque tú
-
también
-
tienes uno de esos
-
mueve los hilos de tu trama
-
-
y te olvidas
-
que hasta ayer
-
te empujaba el sentimiento
-
Limpiaste la esperma
y te metiste a la ducha.
-
Diste el manotazo al testimonio
-
pero no al recuerdo.
-
-
Ahora
-
yo aquí, frustrada,
-
sin permiso para estarlo
-
debo esperar
-
y encender el fuego
-
y limpiar los muebles
-
y llenar de mantequilla el pan.
-
-
Tú comprarás con sucios billetes
-
-
A mí me harta un poco todo esto
-
en que dejo de ser humana
-
y me transformo en trasto viejo.