M A R I O  R O B E R T O  M O R A L E S

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S E Ñ O R E S B A J O L O S A R B O L E S

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O

Brevísima Relación de la Destrucción de los Indios
 

Testinovela

 

En este este libro todas las voces son
reales. El requisito de la ficción
radica en la conversión artesanal de esas
voces en una estructura y un lenguaje
que no son ni fueron ni tienen por
qué haber sido reales.
 No me molesté en travestir demasiado
las historias ni las voces. Este es un
caso en el que la realidad abruma a
la ficción de modo que esta debe
servirla con la humildad del caso.
 El libro le pertenece, por tanto, a
sus protagonistas.



 

"Entonces los Xibalbá se rieron otra vez; de risa tenían la lengua espesa; la serpiente Risa nacía en su corazón, en su sangre, en sus huesos. Reían, todos los Xibalbá reían. POPOL-VUH

"!Eh! valiente, Varón, Hombre prisionero, cautivo. ¿Es así que dijo tu palabra a la faz del cielo, a la faz de la tierra?"

[...]

"!Oh! Aguilas, !oh! Jaguares, venid, pues, a cumplir vuestra misión, a
cumplir vuestro deber; que vuestros dientes, que vuestras garras, me maten en
un instante, porque yo soy un Varón venido de mis montañas, de mis valles. !Que el
cielo, que la tierra, sean con Vosotros, !oh! Aguilas! !oh! Jaguares!" RABINAL ACHI

"Dispersados serán por el mundo las mujeres que cantan y los hombres que cantan y todos los que cantan. Canta el niño, canta el viejo, canta la vieja, canta el hombre joven, canta la mujer joven". EL LIBRO DE LOS LIBROS DE CHILAM BALAM

"...hicieron ley los españoles, que todos cuantos indios de todo género y edad tomasen a vida echasen dentro de los hoyos, y así las mujeres preñadas y paridas, y niños y viejos, y cuantos podían tomar echaban a los hoyos hasta que los henchían, traspasados por las estacas, que era una gran lástima de ver especialmente las mujeres con sus niños. Todos los demás mataban a lanzadas y a cuchilladas, echábanlos a perros bravos que los despedazaban y comían... Estuvieron en estas carnicerías tan inhumanas cerca de siete años". BARTOLOME DE LAS CASAS

"Los opresores y los oprimidos se encuentran al final, y lo único que sigue valiendo es que la vida fue demasiado corta para ambos." DON JUAN MATUS


A todos los que aquí dicen su palabra
a la faz del cielo, a la faz
de la tierra, en el Quinto Centenario
del encontronazo con
los Hombres de los Espejos,
los de las Casas Flotantes,
los Barbudos Metálicos con
Fuego en los Brazos:
los de las cuatro patas
y las dos cabezas: el lastre
y la escoria de España. Y en el décimo
aniversario (1992) del inicio de lo peor.


I.

PRIMEROS FRAGMENTOS DE LA EXPLOSION

Cuando nace una criatura se agarra el ombligo y toda la placenta y se lleva al lugar llamado Cimiento, atrás del temascal: ahí se entierra: si es de varón del lado derecho, y si es de hembrita del lado izquierdo del temascal o chuj, hasta que se cumplen veinte días. Al llegar este plazo se prepara el copal, se machaca y se envuelve en hojas de árbol. Se alistan dos gallinas: se le corta el pecuezo a una y se echa su sangre en el copal. Entonces el brujo confiesa al hombre o sea al papá de la criatura. La ceremonia de confesión empieza en la casa: se ora y se ponen los tanatitos de copal sobre la criatura. Los chimanes tienen un brasero, una cruz de pino y un cohollo: también dos piedras traídas del chuj, de esas que se calientan para echarles agua y que desprendan vapor: todo se embarra con sangre de gallina y se lleva a un lugar donde haya agua y se dé la siembra y ahí se entierra y se ponen candelas que luego hay que llevar a la iglesia para plantarlas al pie del santo. Ese día llegan los padrinos de la criatura a comer: se mata un carnero, se hace el atole que llaman pusunque, y la madrina le va dando poquitos a la criatura mojando su dedo para que chupe. La madrina, mientras, hace oraciones para que la criatura no vaya a ser chismosa.
 

El ejército llega por oleadas, va apareciendo por el llano, asoma por los cerros más bajos: desde la aldea se mira el puño de puntitos negros confundiéndose con las sombras de las nubes: el ejército asoma cubierto de hojas, con uniformes pintos y caras manchadas: muchas caras tiene el ejército, asoma por el cerro, asoma por el río, va llegando por el camino y de pronto ha rodeado la aldea: bajo el cielo quebrado de la madrugada o con la penumbra del anochecer viene el ejército: son ellos (los del ejército) los que asoman con pintura negra en el rostro, ellos los que aparecen con antorchas en las manos, ellos los que queman los ranchos para que la gente salga y que los niños corran chillando y que los ancianos se tropiecen con las piedras y las mujeres no puedan ni fajarse su hijo a la espalda: ellos son los que acorralan a los hombres en el centro de la aldea para matarlos y los que encierran a las mujeres en la iglesia para pasarles encima: ellos despanzurran a los niños, los desfondan, los arrancan de los perrajes en las espaldas de las madres y los aplastan contra las piedras cogidos de los pies: ellos son los que rasgan las barrigas de las mujeres, les sacan a los chiquitos que todavían no han nacido y los echan a los perros después de partirlos en dos desgajándolos por las piernas como cangrejos: ellos vienen asomando por el camino, por el cerro, por el llano, qué querán, qué buscarán ahora...


 

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Última revisión: 26/03/06
por Juan Carlos Escobedo Mendoza M.A.