| |
- Como los guerrilleros andaban matando por gusto, entonces llegó
el ejército; vino aquí a estas tierras de Acatán
con sus uniformes pintos: todos los ejércitos con las caras manchadas
venían... Ellos también mataron mucha gente entre nosotros.
Pero ya después, cuando ya los conocíamos, a mí
me nombraron Comisionado Militar para que coordinara las Patrullas de
Autodefensa Civil. ...Los ejércitos llegan a la casa de uno a
buscarlo. Si uno no sale ellos tienen derecho de matarlo a uno. Y hablan
claro: le dicen a uno, nosotros venimos aquí a matar guerrilleros,
a ayudarlos a ustedes, a defenderlos de ellos. Eso le dicen a todos
por micrófono, y entonces uno les tiene que hacer sus mandados
a los ejércitos: irles a traer sus pastillas y sus cosas. Y así
ha habido muchos muertos entre nosotros, pero por eso habla claro el
ejército: dice, aquí hay guerrilleros dice, y venimos
a matarlos... Por eso nosotros ya no salimos, porque a la muchachada
que sale a pasear la matan o se la llevan para el destacamento militar...
El ejército no nos ha mentido, en cambio el guerrillero sí
nos mintió. Porque el guerrillero dijo, los vamos a liberar dijo,
vamos a tomar el poder para ustedes los indios. Y no cumplió.
En cambio el ejército dijo, ustedes colaboran con los guerrilleros
y por eso los vamos a matar, indios cabrones. Y el ejército cumplió.
Ellos los del ejército hablan claro, no como los guerrilleros
que andan diciendo linduras pero también matan por gusto a la
gente que no quiere darles comida ni irse con ellos al monte; y todavía
dicen que pelean por nosotros los indios... Por no ver que cuando viene
el ejército el guerrillero huye. Entonces mandamos al patrullero
civil a que vigile los alrededores de la aldea, a que mire en la noche
y agarre al guerrillero y lo entregue vivo al ejército. Porque
nosotros aquí en esta aldea no tenemos derecho de matarlos, en
otras aldeas sí, pero en esta no, sólos los ejércitos
tienen derecho de matar aquí... Por eso ya no salimos de la aldea,
y el que necesita ir a algún lado pide un salvoconducto que le
llaman y que tiene que decir:
- El Teniente del Destacamento Militar, el Jefe de Comisionados
Militares, el Alcalde Municipal y el Comité de Patrullas Civiles
de San Miguel Acatán, Huhuetenango, hacen constar que al señor
...................., atendiendo a solicitud, se le concede permiso
para ir a los cortes de café a La Mesilla, Huehuetenango, acompañado
de su familia que es ............, ............, .........., a partir
del ..... de ..... de....., hasta el ....., de..... de....., por lo
que se ruega a las autoridades civiles y militares guardarles las consideraciones
necesarias.
También hay que presentar, a la vuelta, un papel del patrón
de la finca a donde uno fue a trabajar... Yo, como soy Comisionado Jefe,
me relaciono mucho con oficiales de la Base Militar, y he visto que ellos
también son claros cuando les contestan a los periodistas que les
hacen preguntas jodidas, porque les dicen clarito, vea señor, yo
le voy a responder: sí, es cierto que estamos matando indios, pero
¿por qué?, pues porque hay gente entre ellos que ayuda a
los subversivos y que no es combatiente. Y eso, señor, es un delito.
Y sobre eso que pregunta usted, que si los estamos matando de hambre,
lo que pasa es que si a estos civiles, a estos indios civiles que ayudan
a la subversión se les diera de comer, se les diera vestido y medicinas
para que se curen, le entregarían parte de esa ayuda a la subversión,
y si no, estarían en buenas condiciones para seguir apoyándola.
Entonces, es necesario separar a la población civil de las guerrillas;
a esto es a lo que se le llama "quitarle el agua al pez", y es un esfuerzo
difícil para el ejército señor, créame, yo
soy oficial de campo y me he enfrentado a los guerrilleros, y le digo
que no es bonito andar en esto, es un gran esfuerzo nacional el que hace
el ejército quitándole el agua el pez, llevándose
a la población civil hacia las Aldeas Modelo para hacer Polos de
Desarrollo. Además hay que entender que la población civil
está atrapada por la subversión, que es prisionera de la
guerrilla. Nosotros tenemos que liberarla, y ese proceso de liberación
implica una cuota de sufrimiento para esta gente; es doloroso, pero cualquier
costo social es preferible a que Guatemala se convierta en otra Cuba,
en otra Nicaragua...
Y cuando los ejércitos le hablan a la tropa, también
les dicen claro, sí señores, el país espera de ustedes
sacrificio: la vida del kaibil no es bonita ni facil, nunca hemos dicho
eso: el kaibil, señores, es la tropa especial, es la fuerza de
élite, como quien dice el mejor soldado del mundo: es una máquina
de destrucción que domina totalmente sus sentimientos; así
que esta tarea no les debe resultar difícil: primero deben proceder
a matar todo lo que encuentren vivo en las aldeas y los caseríos
de las zonas de conflicto; tienen que dejar que algunos huyan para que
cuenten lo que han visto y que así cunda el terror en la población:
tienen que ser crueles con todo lo que se mueva: mujeres, niños,
ancianos, animales, todo; luego deben quemar las casas, las siembras,
los depósitos de alimento... Las comunidades que serán aliadas
del ejército se rendirán en esta fase de la guerra... Todo
lo que dejen los que huyan: ropa, casa, familia, comida, animales, todo
debe ser destruido porque huir es aceptar que se está con la subversión;
luego hay que hostigar a los grupos que huyen y cortarles las fuentes
de alimento para que se rindan. A los que se rinden se les interroga y
se elimina a los sospechosos: a los demás se les deja en libertad
públicamente y se les ubica en lugares bajo control del ejército
para que la subversión no pueda volver a reclutarlos. El éxito
del ejército es el hambre, la desnutrición, la enfermedad
y la muerte porque después el ejército da de comer, cura
y venga a los muertos matando a los subversivos... La subversión
es el enemigo a muerte del ejército: el guerrillero es el enemigo
del kaibil. Ustedes que vienen de las aldeas y los pueblos a donde llega
la guerrilla y que van a tener que matar a su gente, dénse cuenta
que esto es por causa de la subversión: son los guerrilleros los
que los obligan a ustedes a matar a su propia gente: el kaibil es el salvador
del país y de los valores de todos: Dios, Patria, Libertad, Trabajo
y Familia: eso es lo que defienden los hombres decentes. Así que
la patria espera de ustedes que maten, que destruyan, que acaben con los
que apoyan a la subversión, para así poder matar a los subversivos
cuando ya no cuenten con la ayuda de los civiles: es un precio muy alto
el que estamos pagando para acabar con la subversión y mantener
libre al país, pero cuando triunfemos todo se deberá a ustedes
y la patria sabrá agradecérselo. Deben tener claro que una
vez la subversión esté derrotada, entonces el ejército
podrá dejar que los políticos hagan su democracia y que
todos vivamos en paz... Pero por el momento es la guerra la que vale.
Ahora: !Atención! !Paso ligero: un dos, un dos, un dos...! !Kaibil,
kaibil, kaibil! !Mata, mata, mata! !Qué mata kaibil! !Guerrillero
subversivo! !Qué come kaibil! !Guerrillero subversivo!
!Un dos, un dos, un dos...!
Por eso nosotros ya no muy salimos. Nos estamos aquí mejor.
En la aldea. Porque uno sí sabe a qué atenerse con el ejército.
Con el guerrillero no. Porque el guerrillero prometió la liberación
y no cumplió. En cambio el ejército habla claro. Y cumple.
|