Tal vez una toma nocturna del lago de Atitlán así de entrada puede servirnos para provocar en el espectador la sensación de quietud: eso, /unas cuantas tomas de una noche de diciembre, estrellada, con atmósfera fría y prístina: /varias panorámicas desde Panajachel hacia el lago, /algunas desde Santiago hacia Panajachel y /otras desde lo alto del Volcán San Juan hacia el lago.... Eso podría funcionar.
Luego podemos mostrar /todo el paisaje por la mañana, como a eso de las diez, desde Sololá: /con zoom, partimos del agua azul y retrocedemos para captar con la mayor angularidad posible las calles empinadas del pueblo, alguna mula atada a un poste, algún borrachito caracoleando por un callejón, /y de nuevo el lago; también unas /rápidas panorámicas de San Juan La Laguna y San Pedro La Laguna, porque después de todo ahí es donde se ubicará la acción... Yo no sé si convenga mostrar de entrada algunas /imágenes del ejército recorriendo las montañas, entre pinares y trigales, o si mejor no lo hacemos; me inclino a pensar que sí debiéramos de hacerlo: tal vez alguna /toma general aérea de un cuartel, del destacamento de Santiago Atitlán; eso puede servirnos muy bien para evidenciar el contraste que hay entre las actividades militares y la vida de los pueblos que bordean el lago: no hay que olvidar que el pueblecito de Santiago es muy pintoresco, que tiene callecitas retorcidas que suben y bajan y que la gente anda por ahí vestidacon sus trajes coloridos; no es raro ver a una india sentada sobre sus pantorrillas tejiendo un huipil, vigilando a los fotógrafos para impedir que le hagan una imágen furtiva: si eso ocurre les pide plata, un dólar, aunque en tiempos de nuestra historia habrán sido veinticinco centavos. Claro que todas esta introducción se haría con música de fondo, tal vez de marimba o de tún y chirimía; bueno, esto para cuando estemos mostrando Santiago: /la iglesia, sus pinturas. En el soundtrack habría que recalcar que las comunidades que rodean el lago de Atitlán han sido siempre pacíficas, y que la violencia en Guatemala a finales de los setenta y principios de los ochenta no las afectaba mucho; al contrario, el turismo era su fuente principal de ingresos, y había indios ricos, muy ricos en Panajachel: las gentes de las comunidades de Atitlán, aunque ligadas a la economía campesina, cruzaban el lago con frecuencia para vender sus productos y comprar artículos industriales en Panajachel... Yo insisto en que /mostrar el lago de noche primero y /de día después sirve no sólo para comunicar la sensación de calma sino también -y eso es muy importante si pensamos en el público norteamericano- para ilustrar el hecho de que se trata del lago "más bello del mundo": ese argumento turístico, unido al de "El país de la eterna primavera", según el slogan local, debe servirnos para enmarcar bellamente la violencia brutal que tenemos que mostrar: sé que se trata de un contraste muy manido y que cuando hicimos el guión preliminar nos dimos cuenta de que la alternancia demasiado obvia entre paisaje sereno y violencia tremenda aburriría al público: digo, mostrar gente torturada, cabezas que se cortan de tajo, manos y pies mutilados, niños despanzurrados y madres con los senos cortados es lo que quisimos evitar cuando escogimos este sitio y el caso de violencia que los antropólogos gringos documentaron aquí: un caso de violencia selectiva que se presta muy bien para elaborar una trama interesante y una ambientación exótica y de misterio que puede procurarnos un amplio público internacional. Por eso pienso que el contraste del que hablo cabe muy bien, aunque no vamos a -trataremos de no- ser tremendistas ni efectistas y menos aún  surrealistas: más bien seremos "poéticos"; ¿qué les parece? Aunque la muerte violenta pareciera tener escaso filón lírico, pienso que tanto los excesos biófilos como los necrófilos son extremos orgásmicos que se tocan. En fín, basta de intelectualismos, creo que hay acuerdo en un inicio así, como quedó planteado... Vamos viendo ahora cómo hacemos la introducción a las acciones...
Yo creo que la película debe empezar con el primer secuestro que hubo porque si además de esta introducción descriptiva de que hablamos nos recetamos la historia narrada linealmente, dormimos al público: no podemos deternos a contar la historia de cómo los Comisionados Militares comenzaron a escalar puestos y a obtener el control de la localidad: creo que lo mejor es mostrar el primer secuestro y, a partir de allí, reconstruir la historia. Miren: Paco está dormido junto a su mujer o bien ambos se disponen a dormir, eso: /ambos se disponen a dormir y están en la cama: hablan, comentan, él puede preguntarle a ella que si apartó los dos mil dólares que le prestó el banco para construir la nueva iglesia, y ella le responde sonriendo que sí, /y señala una maletita sobre un taburete que puede estar cubierto por un mantel de vuelitos y tener por ahí alguna imágen de santo o de vírgen: /ahí está los dos en una escena cálida y tierna, cuando de pronto se escuchan toquidos en la puerta: /rostro de extrañeza pero sin alarma en  ambos, /encogimiento de brazos de ella para decir que no tiene idea de quién pueda ser a esas horas: /él se levanta y va a abrir. /Una toma media con Paco de espaldas a la cámara puede funcionar para que, cuando la puerta se abra, el zoom se acerque veloz a los rostros enmascarados de los hombres en uniforme militar que lo aprehenden: /luego una toma general desde lo alto de algún árbol cercano puede mostrar a más soldados rodeando a la carrera la casa. /Uno de los hombres que entran de último a la vivienda, le pregunta a Paco por su pistola: "Yo no tengo pistola", responde aquél, y entonces, luego de una orden de silencio, /más enmascarados de verde olivo entran en la casa y /comienzan a registrarlo /todo /con /mucho /desparpajo.... /A medida que la esposa de Paco se levanta de la cama y camina hacia el cuartito de sus hijos, /por el aire vuelan ropas, papeles, víveres, enseres: ya sé que esto también está muy manido; también lo está /el foco de luz amarilla en el centro de la habitación moviéndose de un lado a otro, /pendulando e iluminando más y menos, menos y más los rostros de todos, pero no hay que olvidar que tenemos que asegurarnos un mercado masivo de espectadores y estas concesiones, pienso, tienen fozozamente que hacerse... /Al no hallar nada, los hombres se acercan al jefe y esperan órdenes: /uno ha encontrado la maletita con los dos mil dólares, /la abre y, /desesperado, Paco les ofrece el dinero a sus captores a cambio de que lo dejen en paz: /el jefe toma la maletita, mira los billetes en su interior, la cierra y sale dando la orden de que los hombres se traigan al prisionero consigo: /la esposa de Paco abraza a dos niños /cuyos rostros somnolientos y asustados se aclaran y oscurecen según el pendular del foco que pende del techo en el centro de la habitación (recurso manido, insisto y reconozco, pero necesario). /Salen varios hombres de la casa: /la esposa entonces se levanta corriendo tras ellos. /Dos rezagados salen de último: cargan con un par de botas nuevas de Paco, con un tocadiscos, ropa, huevos, pan y carne: /todos caminan y desaparecen en la noche: /la esposa es alcanzada por los hijos fuera de la vivienda y los tres quedan ahí, /viendo desaparecer a Paco y a sus captores en el silencio y la oscuridad: /la cámara debe entonces mostrar con una toma general el cielo estrellado y en calma, y la luna llena reflejados en algún paraje del lago...
/...Hombres, siluetas de hombres se acercan a la cámara por el camino: son muchos y llevan sujetado a alguien: un prisionero. Ruido de motor de camión: /el vehículo se bambolea por el sendero, /los hombres se esconden: /pasa el vehículo frente a la cámara y uno de los individuos le marca el alto, /se coloca frente a los faros con su uniforme verde olivo; el chofer frena, /el ayudante asoma la cabeza por la ventanilla... /Desde la cámara, emplazada sobre la copa de un árbol, se escucha lejana la voz del jefe que les ordena a los dos bajarse del vehículo: /y allí quedan, a la vera del camino, mientras los soldados se encaraman al camión que arranca y desaparece en una curva del camino tras una polvareda blanca...
/Aquí tendría que haber un fundido rápido, y creo que no es necesario mostrar a la esposa de Paco jadeando mientras corre hacia el edifico municipal gritando lo ocurrido a los guardias... Tenemos que pasar a otra secuencia que hay que planificar muy bien, aunque pienso que podríamos prolongar un poco esta primera con una rápida narración en mute de la muerte de la costurera. Veamos: /el Comisionado Militar, vestido con ropa autóctona -conocida localmente como "típica"-, guía a un grupo de soldados en la noche hasta la casa de una mujer: /ella cose en su máquina de pedal: /de nuevo un foco pende del centro del techo y alumbra el ambiente llenándolo también de sombras: tocan a la puerta, /ella se sobresalta, escucha la voz del Comisionado que le ordena salir: /la costurera escapa por una ventana que hay en la parte trasera de la casa, /pero los soldados, que la tenían rodeada, disparan sobre ella y cae de boca con la espalda acribillada... Todo esto debe ser proyectado sin sonido alguno, o tal vez con música de marimba como fondo... /Didscalias punteadas deben pasar por la pantalla de derecha a izquierda, y decir simplemente: 1980. Hay que evitar el ruidito de impresora de télex o los tipos que simulen un procesador de palabras. /Mientras acribillan a la costurera, las didascalias deben contar brevemente, como en un cablegrama, que Paco había vitoreado a los guerrilleros de la ORPA cuando éstos habían tomado el poblado y realizado un mítin; también que la costurera había asistido a una concentración en Quiriguá para celebrar el primer aniversario de la revolución sandinista y que colaboraba con la estación de radio que los curas de la Misión Católica de Oklahoma habían instalado en Santiago, la cual transmitía programas en la lengua maya de la localidad....
/Abrir en fundido sería lo procedente ahora, y mostrar en un encuadre amplísimo el lago en plena luz de la mañana... Que se trata de una regresión -o flash-back- deben indicarlo breves didascalias que rezarán: 1979. /...Es Navidad: los cielos de Atitlán están limpios: sólo los empañan algunas nubes desgarradas o el rayón de algún avión supersónico que le da la vuelta al mundo... /Abajo, los indios con sus trajes coloridos: /hacer énfasis en los rojos mora de Sololá, en los azules cielo de Panajachel, en los azules marinos del ambiente, en los diseños crípticos de las telas de Santiago...
/Una toma de atardecer en San Pedro La Laguna mostrará unos juegos mecánicos en la penumbra: de pronto, los carruseles de caballitos y las ruedas de sillas voladoras y mecedoras encienden sus luces como si abrieran los ojos: /un hombre acciona el motor Ford de un carrusel de caballitos, y éste comienza a girar. /La cámara encuadra ahora el sube y baja de las sillas mecedoras. /Desde una de las sillas de la rueda en movimiento, se ve a un grupo de sampedranos mirando hacia arriba a unos niños cuya línea visual empata con la de ellos... /Tres policías borrachos se acercan al encuadre: discuten, ríen, se abrazan: de pronto, uno de ellos desenfunda una pistola, y los otros tratan de calmarlo; el de la pistola sigue la broma y blande el arma en todas direcciones: ésta se dispara /y el hombre que acciona el motor Ford del carrusel de caballitos recibe el tiro en el pecho y se desploma: /el grupo de sampedranos se alborota, todos se miran entre sí indignados: /mientras la multitud se agolpa en torno a los tres policías borrachos, el grupo de sampedranos se escabulle y se pierde entre la gente. /La cámara, de nuevo trepada en una silla mecedora, capta la escena subiendo y bajando, subiendo y bajando: no se escucha sino el ruido del motor Ford: todos discuten en mute: los policías se llevan a su compañero y hacen señas de "aquí no ha pasado nada": /rostros de niños en el carrusel de caballitos que suben y bajan miran la escena con ojos enormes que se funden lentamente con la negrura de la pantalla...
/El fundido se abre en los alrededores de la feria: tres policías borrachos caminan tambaleándose hacia la cámara: detrás de ellos, un grupo de sombras se les acerca. El conjunto de siluetas asalta a los tres policías, golpean a uno y los otros dos corren: por último, el policía golpeado es puesto en pie por las sombras y corre también renqueando. /Rostros de sampedranos en la penumbra de la luna: uno de ellos es el secuestrado de la secuencia inicial del filme, o sea Paco, el panadero: /su rostro, sus jadeos: lentamente sobre su semblante duro /se sombreimpone su imágen ahora eufórica: vitorea en mute a una columna guerrillera que ha tomado el pueblo y que realiza un mítin en la plaza, agita su pañuelo: /su rostro duro vuelve a adquirir relieve de penumbra bajo la luna cuando la concentración en la plaza se esfuma de pronto como apareció...
/Un Comisionado Militar, Chofo, grita a sus esbirros, descarga puñetazos en una mesa: /sobreimpuesto en su cara, el encuadre de una escena de cantina: un individuo, su cuñado, vocifera contra él, que bebe un trago en el otro extremo de la barra; grita, señala acusador a Chofo: éste entonces desenfunda su pistola y dispara tres veces sobre el pecho del cuñado /que cae con los brazos abiertos. /Chofo sigue gritando a sus subalternos: da indicaciones.
Bueno, hasta aquí vamos bien; por eso creo que de modo similar podemos abordar el asunto ese de que los Comisionados Militares mandaban matar a cualquiera por cuestiones personales: y pongo ejemplos: el hombre que fue secuestrado y asesinado por haberse casado con una mujer que había sido esposa de uno de ellos; el individuo que le pegó al hermano de Chofo en una riña pública y que por eso fue "desaparecido" por la banda de Comisionados; en fín, ustedes me entienden: hay que embutir en disolvencias en mute toda esa gran cantidad de información que resulta abrumadora para el público  norteamericano. Lo que sí vale la pena mostrar con algún detalle es lo que les ocurría a los Comisionados que de pronto querían desentenderse de aquél negocio, y abordar el caso del tendero que para descargar su conciencia avisaba a una que otra víctima que iba a ser secuestrada: /mostrar a tres Comisionados invitando a este último, el de los cargos de conciencia, a dar un paseo por la ribera del lago bajo la luz intensa de la luna llena: fuman, caminan, charlan: /al llegar a un muellecito, un Comisionado desenfunda su pistola y, a quemarropa, le pega dos tiros en la cintura al invitado. /Otro dispara al aire con una carabina, /y todos hacen la pantomima de perseguir a un guerrillero inexistente que fue el que supuestamente mató al tendero. /Iluminadas por la luna, las gentes salen de sus casas para ver qué ocurre: /rostros desconfiados con expresiones de temor inmenso... /Quizá un viejo y descolorido anuncio de Coca-Cola en las paredes de alguna letrina en el background pueda servirnos aquí como contrapunto humorístico, para luego pasar a /tomas sucesivas de los Comisionados hablando con gentes del pueblo: les dicen que sí, que su hijo o su hermana o su madre están en una lista negra del destacamento militar por colaborar con los guerrilleros, pero que si sueltan unos quinientos o seiscientos quetzales para sobornar a algunos oficiales, ellos mismos los borran de la lista. /Algunos se niegan indignados y desaparecen de cuadro, /pero pronto son apuñaleados o ametrallados en mute. /Los Comisionados transitan, borrachos, un camino polvoriento en un pick-up: aterrorizan turistas, violan mujeres bajos los árboles, entre los matorrales desnudan hombres en los caminos y los vapulean: /rostro de un comerciante que entrega novecientos quetzales para que no le maten a su hijo: /disolvencias del muchacho despotricando contra la camarilla de Comisionados, y de su secuestro: /el pick-up cerrándole el paso, /hombres saliendo de las cunetas, /forcejeo del muchacho, culatazos en su cabeza: /lo echan al camioncito y desaparecen tras una polvareda: /volviendo en sí, el muchacho es atado a un costal lleno de arena /y luego arrojado al lago desde el muellecito mostrado en secuencia anterior. /Siguen disolvencias de la banda llegando a ranchos de donde se llevan gallinas, una cabra, dinero, en fín, cerdos, patos y hasta un televisor... /Doce miembros de la pandilla violan ahora a una mujer a orillas del lago: /el rostro brillante de ella, /los cabellos empapados que se adhieren a su frente y a sus mejillas, /el pasto estrujado por su mano: respiraciones entrecortadas, ruidos de hierba, gemidos...
/Didascalias: 1981. Un oficial del ejército llega a San Pedro. /En Cabildo abierto, algunos valientes sampedranos solicitan al oficial que el destacamento cambie a los Comisionados y los sustituya por otras personas: /el oficial arguye que San Pedro es un hervidero de actividad guerrillera y que, según los Comisionados mismos, lo que se necesita es aumentar el número de ellos y armarlos a todos: /rostros de sampedranos recelosos. /Disolvencia a primer plano de un envío de carabinas, y luego didascalias: 1982. /Nueva disolvencia a sampedranos que hablan y redactan una petición de retiro o cambio de la banda de Comisionados: /el documento está dirigido al Presidente de la República, General Romeo Lucas García. /Didascalias: 23 de marzo de 1982: golpe de Estado del General Efraín Ríos Montt: material de archivo: tanques rodeando el Palacio Nacional en Ciudad de Guatemala: movimiento de tropas frente a la Catedral y el Portal del Comercio, /para pasar a toma general de la Junta de Gobierno: Ríos Montt, Gordillo, Maldonado Schaad y otros oficiales detrás de ellos, todos en uniforme de fatiga: /Ríos Montt habla en mute por la televisión, sonríe, sigue hablando, vuelve a sonreír: su rostro se congela de pronto en la pantalla: ojos desorbitados, sonrisa cínica y ansiosa, bigotes ridículos. La secuencia va cerrando lentamente en fundido y la pantalla permanece en negro un largo rato...
/Abrir en fundido otra vez para encuadrar a un numeroso grupo de sampedranos redactando una nueva petición, esta vez dirigida a Ríos Montt, para que sustituyan a los Comisionados: /la cámara privilegia con su encuadre a Tono, el designado para llevar el documento a la capital. /Viaje de Tono: autobús destartalado subiendo la carretera tortuosa que bordea el lago: /el agua lanza destellos intensos; el cielo está en calma; los volcanes están dormidos en azul (todo azul en la concavidad del cielo, en el hoyo azul del Lugar Florido: azul, azul soñando: sólo el Espíritu de Corazón del Cielo parece flotar sobre las aguas azules...) /Interior de autobús: piso lodoso: /caites y dedos terrosos, calcañales rajados, uñas endurecidas, pantalones rojos con rayas negras, capixayes blancos con arabescos negros, capixayes rojos con más arabescos negros, sombreros de palma: /cerditos que chillan desesperados, gallinas de ojos estupefactos, pollitos ajenos al mundo, iguanas aterrorizadas, dulces derritiéndose envueltos en tuza amarilla: melcochitas rosadas, celestes en manos dormidas, /niños mocosos de bocas enmieladas y uñas con mediaslunas negras: la gente de los pueblos que bordean el lago: /mojarras que se mueven atadas por las bocas con sibaque, /botellas de aguas gaseosas girando vacías sobre el piso del ruidoso armatoste, /uno que otro radio a transistores de donde sale la voz de un locutor que narra con paroxismo un partido de futbol... /Rostro de Tono /que lleva entre sus manos un documento envuelto en una bolsa de plástico y que /mira el lago a través de una ventanilla sucia: llanto de recién nacidos /en las espaldas de las mujeres fajadas con perrajes de colores chillantes y hebras refulgentes: /el autobús se aleja... se aleja...: la cámara lo deja irse trepando la montaña por un camino retorcido que se va fundiendo junto a los pinos y los robles hasta desaparecer en la oscuridad profunda de la pantalla...
/Burócratas en el Palacio Nacional dan explicaciones en mute a Tono y le indican que la petición de los vecinos de San Pedro no prosperará. /Tono triste, /Tono saliendo de Palacio, /Tono en la Terminal de Autobuses, /Tono en zoom total rodeado de flores amarillas y verduras y legumbres y frutas variadas, /Tono sentado en el autobús de regreso a San Pedro entre indios con ropas de todos colores. /Didascalias sobre el lago de Atitlán: 15 de junio de 1982: el Alcalde de San Pedro es removido de su cargo. Los sutituye Chinto, nombrado a dedo por el mismo Ríos Montt. El lago está en calma, dormido en un sueño azul profano, arropado por las nubes blanquísimas, concretas, que abrazan a los volcanes azules emergiendo del agua desde hace siglos... Sólo el espíritu del cielo se mueve sobre las aguas... /Chinto pasea ufano por el pueblo evidenciado que ya es alcalde: saluda, agita la mano en el aire, soba su pistola en la cintura.
/Flash-back a 1956. Didascalias: 1956: Chinto, muy joven, llega a la capital para enrrolarse en el ejército. En la columna sonora (soundtrack) se escucha un mambo: la múcura está en el suelo y, mamá, no puedo con ella... es que no puedo con ella... /Disolvencia a Chinto en uniforme de Guardia de Honor, /luego de Guardia Presidencial, /luego guiando un automóvil de la Presidencia de la República con gorrita de civil, /después como portero en Casa Presidencial (con saco y corbata) /y, finalmente, como cocinero del Ministro de la Defensa. /En sobreimposición, Chinto dispara sobre la costurera: sonríe bajo el pañuelo que le cubre la cara... /Chinto caminando por una calle de San Pedro saludando gente: /un grupo de sampedranos lo mira receloso: /entra en la Alcaldía: /los guardias se cuadran a su paso...
/Sobreimposición: Tono y sus amigos redactan telegramas que envían a Ríos Montt, denunciando a los Comisionados y sus atrocidades: escriben peticiones que Tono lleva a una Base Militar en la capital: en todas partes es rechazado menos en el destacamento más cercano, donde lo toman preso. /Esposa de Tono mirando el reloj: cuando se cerciora de que su marido no ha vuelto a tiempo a la casa, /saca de debajo del colchón un telegrama dirigido a Ríos Montt y /corre a la oficina de correos y telégrafos: la cámara cierra en rápido fundido...
/El lago reverbera azul suspendido en la mañana. El motor de dos lanchas militares rasga el silencio del cielo y las olas sacuden el agua. De la Base Naval de Cerro de Oro han salido algunos marineros con rumbo a San Pedro La Laguna: /la velocidad de las lanchas es estable, cruzan el lago en línea recta, /desembarcan y se dirigen sin preámbulos hacia la Municipalidad: /el oficial al mando ingresa: /Chinto, Chofo y otros Comisionados saludan al oficial y se acercan a abrazarlo pero éste, con un movimiento rápido, indica a sus hombres que los rodeen y los aprehendan. /Sorpresa en los rostros de los Comisionados: sus risas nerviosas -¿es una broma?, ¿o será que al General Ríos Montt le han llegado informes del pueblo?-. /La gente ha salido de sus casas y sus ranchos y mira cómo los marineros se llevan a los Comisionados hasta las lanchas y luego /cómo cruzan el lago rumbo a Cerro de Oro. /La pregunta flota en el ambiente: ¿fueron los viajes de Tono a la capital los que tuvieron efecto al fín?, ¿o fue el telegrama que envió la esposa? /La gente opina: una mujer dice que ella dio información en el destacamento y que por eso se vinieron a llevar a los Comisionados: dice que había sido amenazada por ellos y que le habían pedido dinero, así que ella misma llevó la plata para que la borraran de la supuesta lista negra: un oficial le indicó que ella no se encontraba en ninguna lista, y le preguntó quién le había dicho aquello: de eso a la captura de los Comisionados no pasaron sino unos cuantos días...
/... Cerro de Oro: ...dorado por el sol parece mirar el paso veloz de las lanchas militares. La voz de Miguel Angel Asturias truena en la columna sonora: Barcas de vendedores de trementinas, hojas y raíces medicinales. Barcas de vendedores de gallinas. Barcas de vendedores de cuerdas de maguey, zibaque para esteras, pita para hondas, ocote rajado, vajilla de barro pequeña y grande, cueros curtidos y sin curtir, jícaras y máscaras de barro. Barcas de vendedores de guacamayos, loros, cocos, resina fresca y ayotes de muy gentiles pepitas... (...) Los sacerdotes amanecieron vigilando el Volcán desde los grandes pinos. Oráculo de la paz y de la guerra, cubierto de nubes era anuncio de paz, de seguridad en el Lugar Florido, y despejado, anuncio de guerra, de invasión enemiga. (...) !El Volcán despejado era la guerra! /Sobreimpuesto a Cerro de Oro aparece el volcancito que sirve de logotipo a la Organización Revolucionaria del Pueblo en Armas -ORPA-, significando: volcán despejado=guerra. /En mute, un mítin de la ORPA en Santiago Atitlán: los guerrilleros hablan, gesticulan: /luego se marchan del lugar y no vuelven más...
/Los Comisionados están siendo torturados en una mazmorra: /confiesan todo lo que han hecho con la gente de los pueblos del lago: /sangrantes y exhaustos, los militares los llevan de vuelta a San Pedro en las lanchas: /los bajan y los exponen a la multitud en la plaza: "!Estos son los guerrilleros de aquí!", grita un oficial. "!Ellos pintaban letreros en las paredes y mataban y violaban gente y pedían plata...! !Pero eso se acabó! !Para eso están las Fuerza Armadas! !La paz ha vuelto a Atitlán!" Largo silencio... /Panorámica de mil sampedranos congregados en la plaza central. Los siete prisioneros miran al suelo. Didascalias: 7 de noviembre de 1982. Veinte soldados guardan un espacio entre la muchedumbre y los prisioneros. De pronto, por un altoparlante, la voz del oficial vuelve a tronar en el ambiente plácido: "!Los militares estamos aquí para preservar la paz! !No estamos para matar o emenazar a la gente! !Para evitar eso y hacer cualquier denuncia, vamos a crear las Patrullas de Autodefensa Civil en San Pedro y a elegir un nuevo Jefe de Comisionados Militares! !Estos señores!", y señala a los prisioneros torturados, "!van a ser trasladados a la cárcel de Sololá!"
/Didascalias: 1983: un grupo de soldados toca a la puerta de una casa: /sale a abrir el Comisionado que había llenado el saco de arena para tirar al lago a un muchacho en secuencia anterior, y un oficial le dice: "Así que llenando sacos de arena, ¿no?" Y el Comisionado exclama: "No mi teniente, yo..." Pero el oficial interrumpe y ordena: "!Tráiganselo!" /Sobreimpuesta debe aparecer en la pantalla una copia de la peticion de condena de muerte de los Comisionados redactada por cuatro hombres del pueblo. /Esta es llevada al Palacio Nacional en ciudad de Guatemala para ser entregada a Ríos Montt en persona. /Una toma media debe mostrar a los cuatro hombres saliendo del Palacio y entrando al edifico del diario Prensa Libre, con una copia de la notificación. /Tomas de rotativas y titulares de periódico: la edición de Prensa Libre del 12 de abril de 1983 debe aparecer en la pantalla sobreimpuesta a los cuatro hombres que hacen la diligencia: debe leerse que más de ocho mil sampedranos piden la pena de muerte para los Comisionados, así como el listado de crímenes que se les adjudican. /El rostro en close-up de Pedro, jefe de aquella de delegación de cuatro sampedranos, debe aparecer destacado: habla, gesticula, pide, solicita, exige...
/A su vez, los ex-Comisionados presos redactan un documento en el que se autoacusan falsamente de pertenecer al grupo guerrillero llamado Movimiento Revolucionario del Pueblo IXIM, pretendiendo con ello acogerse a la amnistía proclamada por Ríos Montt.
/Material de archivo: golpe de Estado contra Ríos Montt: fechas y movimientos militares. /La falsa autoacusación y la petición de amnistía de los ex-Comisionados aparece ahora dirigida al nuevo Jefe de Estado, General Oscar Mejía Víctores. /La denegatoria surge en un primerísimo plano sobreimpuesto a la figura del General que habla por la televisión en mute. /Un fundido lento nos transporta a /la toma media de un tal Coronel Rébuli, que transita la carretera en un jeep custodiado por dos vehículos más: se dirige a tomar posesión de la Jefatura de la Zona Militar a la que corresponde San Pedro La Laguna, y las didascalias indican rápidamente que se trata del día 15 de noviembre de 1983.
/Plaza de San Pedro: el Coronel Rébuli destituye de su cargo al Alcalde por petición de la comunidad, reparte frijoles y maíz a razón de un quintal de frijol y cinco quintales de maíz a cada una de las viudas de sampedranos muertos o desaparecidos, y nombra como nuevo Jefe de Comisionados a Chencho...
/En cámara lenta, el Coronel y sus guardaespaldas transitan los alrededores de Cerro de Oro: /se debe mostrar, en travelling y velocidad normal, a los guerrilleros de la ORPA escondidos, esperando el paso de los vehículos. /La cámara lenta muestra de pronto cómo estallan dos bombas Claymore y cómo los sectores de fuego preparados para la emboscada se abaten sobre el Coronel y sus soldados: /mientras el Coronel cae acribillado contra el fondo azul de Cerro de Oro, detrás de su cadáver aún de pie por un instante eternizado en un still, las didascalias indican un 20 de noviembre de 1983. /Sobreimpuesto a la caída en cámara lenta del Coronel, aparece el comunicado de la ORPA en el que ésta se responsabiliza por su muerte: el comunicado da vueltas sobre la pantalla hasta quedar fijo y legible, para luego la cámara ir cerrando en fundido muy lento...
/Semblanza de Chencho, el nuevo Jefe de Comisionados: fiel a su Iglesia Pentecostés de América, a su comunidad, a su esposa y sus tres hijos. Trabaja en el campo. /Lejos, su imágen labra la tierra, /luego aparece convocando diariamente a la Patrulla de Autodefensa Civil y organiza los turnos de sus integrantes. /Viaja a Sololá de vez en cuando para reportarse a un teniente de la Base Militar: /Chencho viene subiendo una empinada calle de Sololá, /camina luego por la carretera hasta la Base, /entra y espera en una oficina a que salga un Teniente: /reporta, informa, denuncia que miembros de la pandilla de ex-Comisionados que quedaron libres han intentado sobornarlo y que le exigieron el pago de trecientos dólares: él se negó, no le importa que lo maten, dice.
/Cada miembro de la Patrulla de Autodefensa Civil dona cinco centavos para los viajes de Chencho a Sololá, se juntan cincuenta dólares mensuales y a Chencho se le dan siete cada vez que viaja a reportarse. /Le informa al Teniente que él, como Comisionado Jefe, no puede denunciar a ningún sampedrano porque su religión le impide matar. /El Teniente le dice que le han llegado informes sobre que él está cobrando impuestos a la Patrulla de Autodefensa: /Chencho lo niega, informa que se trata de una recolecta a iniciativa de la comunidad; en todo caso, ya no aceptará más dinero para sus viajes, dice.
/Semblanza de Pedro: tío de Chencho. Lucha incansablemente para que no dejen en libertad a los ex-Comisionados presos: /aparece firmando documentos, recolectando firmas: propone la captura de diez hombres más: /las sentencias de los presos aparecen en didascalias sobre el rostro del tío Pedro: a Chinto le tocan doce años de prisión; a Chofo, diez años, y a los siete restantes, cuatro años a cada uno.
/Didascalias: Fines de 1984 y principios de 1985: ante rumores de que los presos iban a ser liberados, Chencho y su tío Pedro agilizan trámites en contra de ellos y al mismo tiempo siguen rehusando proporcionar al ejército nombres de supuestos subversivos en el pueblo. Todo esto dicho sea con nuevo juego, muy rápido, de sobreimposiciones y disolvencias...
/Noche. Exterior. Matorrales. La Patrulla de Autodefensa Civil se dispersa por el campo: /un patrullero hace posta: se incorpora de pronto -gesto de extrañeza-: un alguacil de la Municipalidad, a quien él conoce, señala desde la milpa las casas de los Comisionados a dos hombres desconocidos. /Acercamiento a sus rostros: morenos ambos, de bigote, sus cuerpos regordetes hacen suponer que no son soldados. /En rápida sobreimposición, los mismos rostros ríen: están bebiendo en una cantina de San Pedro: /Chencho entra seguido del patrullero que los ha visto la noche anterior cuando el alguacil les mostraba las casas de los Comisionados del pueblo. /Chencho les pregunta que quiénes son: los dos individuos se identifican como agentes del ejército que investigan un asunto que a nadie le importa, dicen. /Chencho, rodeado de colaboradores, redacta un memorándum en el que responsabiliza de la desaparición o muerte de cualquiera de los nuevos Comisionados al alguacil de la Municipalidad...
/Otro día: el sol extractando la luz azul de los volcanes, la reverberación azul del lago, el filtro azul del cielo (todo azul en la concavidad del cielo, en la planicie de la tierra, en el rumor del agua, en el oleaje del lago azul del hoyo azul del Lugar Florido...). /y el tío Pedro, con una red al hombro, se apresta a abordar la lancha hacia el pueblo en el muelle de Panajachel: ha venido de compras. /Dos manos sobre sus hombros lo detienen: /son los dos individuos que ya conocemos, los que han visto las casas de los Comisionados, los que han estado bebiendo en el pueblo, los agentes del ejército. /"Mi Teniente quiere verlo en Sololá inmediatamente", le dice uno. "Tenemos órdenes de llevarlo, así que por favor nos acompaña..." /El rostro de Pedro se desencaja: vuelve a ver hacia la lancha y alcanza a decirle a un pasajero: "Avisale por favor a mi mujer que me agarraron..." /Se llevan a Pedro abrazado y mirándolo de cerca, hablándole en el oído: /la expresión resignada de Pedro cruza toda la lente angular, que luego queda fija en el azul del lago, en el azul de los volcanes y en el azul del cielo, en el que hay un desgarrón de nube como de mano crispada... /La cámara comienza a cerrar en fundido lento /para caer a la noche estrellada, a la noche fría con luz de luna que muestra un lago muerto, unos volcanes muertos, unos cerros muertos, un cielo muerto lleno de luces. /Uno de los pasajeros de la lancha proveniente de Panajachel informa a Chencho del secuestro de su tío Pedro: /algo se rompe dentro de Chencho: /esa noche, supervisa la Patrulla, /constata los turnos, /la rotatividad de los hombres, /y ora con un hermano de su Iglesia: /se despide de él indicándole que no irá al servicio religioso. /Llega a su casa, abraza a su mujer: /el rostro de ella sobre su hombro sabe que algo grave está ocurriendo. /En la cama oran ambos. /Cuando se disponen a dormir, suenan toquidos en la puerta: /esperan: /la hermana de Chencho sale a abrir: /los dos oyen que ella dice: "No, Chencho no está..." /Los hombres se alejan de la casa, los pasos de la hermana de Chencho la conducen a su cama y todo queda en silencio...
/Luz de luna filtrándose por las ventanitas de la casa: /Chencho y su mujer duermen abrazados. /La puerta de entrada se abre bruscamente e ingresan a la casa cuatro enmascarados: /encienden la luz de la salita: /la mujer de Chencho se levanta y corre a ver qué pasa: /enciende otra luz y mira a los cuatro enmascarados con metralletas en las manos distribuidos por la casa: "!Llame rápido a su marido!", le ordenan. /Ella es recibida por la mirada de Chencho desde la cama: "Te quieren llevar para matarte", llora ella; él le dice: "Traeme mis pantalones y mi chaqueta..." /Sale Chencho a la sala: ha reconocido la voz del Teniente a quien él se reporta en Sololá: "Buenas noches mi Teniente", le dice: /éste sólo estira más la gorra sobre sus ojos, hace una seña a los otros hombres y sale de la casa: /los tres tipos toman a Chencho de los brazos y lo sacan a la calle: "Adios mamita...", alcanza a decirle a su mujer, mientras le amarran las manos. /La hermana, la esposa y los hijos de Chencho salen tras el grupo de captores: /uno de ellos se vuelve y les dice: "!Regresen o se mueren ustedes también!" /La familia logra ver cómo suben a Chencho a un pick-up amarillo que toma rapidamente el camino hacia Santiago...
/En un travellling velocísimo, la cámara sigue a la mujer de Chencho, a su cuñada y a sus hijos entrando a la plaza del pueblo y pegando de gritos para despertar a la comunidad: /sobre sus rostros empapados de lágrimas, las didascalias indican: 12:03 AM del 27 de febrero de 1985. /Disolvencia hacia la plaza repleta: todo el pueblo está allí, /las campanas de la iglesia suenan con deseperación: /una multitud corre a la casa del alguacil y lo aprehende: /lo golpean todos, lo interrogan: /el alguacil les proporciona diez nombres, quince nombres: todos están en las listas que el pueblo tiene y que ya ha enviado al Presidente de la República y a Prensa Libre, /todos saben quiénes son: /distribuidos en piquetes, los hombres se esparcen por el pueblo y capturan a todos los listados, /los golpean, los amenazan, los interrogan, los meten presos. /Antes del amanecer, ya un hermano de Chencho y varios Comisionados bajo sus órdenes estaban en Sololá: /el Comandante de la Base los amonesta en mute, se enoja, somata el puño contra su escritorio y les ordena retirarse... /En un rápido fundido, la cámara abre para recibir a un sampedrano que viene por leña a Xequistel, distante unos cinco kilómetros de San Pedro La Laguna. /De pronto, el individuo comienza a caminar lento y con una expresión de espanto en el rostro: el zoom se repliega y, botados a la vera del camino, bajo un árbol frondoso, descubre los cuerpos de Chencho y de su tío Pedro... /Ambos están sobre el suelo en posición fetal, /y tienen las manos atadas, uno con el otro, por las espaldas: /les han sido arrancados mechones de pelo... /En mute, bajo el gran árbol frondoso, uno de los agentes del ejército -en obvio flash-back- arranca un mechón de pelo a Chencho y otro a su tío Pedro: /ambos atados al árbol, el tío Pedro se ve más golpeado que su sobrino: /el agente grita con los mechones de pelo en las manos (su boca abierta en mute), /los cordeles de nylon están hundidos en la carne de los brazos de los prisioneros, /los agentes amarran de pies y manos al tío Pedro: /queda un trozo de su piel y un poco de sangre sobre el tronco del árbol frondoso: los agentes desenvainan cuchillos dentados y /la cámara vuelve al presente, estupefacta sobre los cadáveres deshechos: la piel y la carne están abiertas por rasgaduras de cuchillo a diferentes profundidades /y en las sienes de ambos, perfectamente puesto, el botón rojo del tiro de gracia...
/Plaza de San Pedro La Laguna: /los funerales: /todo el pueblo asiste: /hay reporteros con cámaras fotográficas y de video: /entrevistan a la mujer de Chencho que habla pálida y como ausente. /Soldados se llevan a los quince apresados por el pueblo con rumbo a la Base Militar de Sololá.
/Titular de Prensa Libre: "Ejército abre investigación": /se destaca en la nota la línea en la que la mujer de Chencho indica que éste había reconocido al Teniente de la Base de Sololá cuando había sido secuestrado: el titular da vueltas /y aparece otro: "Retorna la calma a San Pedro La Laguna" : /se destacan las líneas en las que el Jefe de la Zona Militar indica que las averiguaciones realizadas por el ejército arrojaron el dato siguiente: coaccionada por algunas personas, la viudad de Chencho fue obligada a involucrar a un Teniente de la Base Militar: también afirma el oficial que las investigaciones llevaron a concluir que los asesinos de Chencho y de su tío Pedro así como de otras muchas personas en San Pedro, son guerrilleros del grupo conocido como IXIM... /Aún otro titular afirma: "Ningún teniente involucrado en crímenes de San Pedro", y en la nota se insiste de nuevo en que fueron miembros del IXIM los asesinos de los Comisionados y de otras personas del pueblo: se dice que los culpables han sido apresados y que son los mismos que coaccionaron a la viuda de Chencho: que se pondrá en libertad a los inocentes y que los culpables serán castigados...
/Didascalias: Diciembre de 1985. Algunos de los presos puestos en libertad comienzan a llegar tímidamente a San Pedro. De otros se sabe que se han ido a vivir a la costa, y aún de otros que desaparecieron luego de su captura por parte del ejército sin dejar rastro. /Quienes regresan a San Pedro no salen de sus casas sino acompañados, no participan en las actividades de la comunidad y parecen haber envejecido súbitamente. /Por su parte, las viudas y los huérfanos miran desde sus ventanas a los ex-Comisionados cuando estos se atreven a salir a la calle con algún familiar: /los miran con rencor, con dolor, y tanto las viudas como los huérfanos prefieren cerrar las ventanas y dejar que el paso vacilante de los ex-Comisionados que se han atrevido a volver se pierda en las callecitas del pueblo, en su plaza soleada, teñida de azul por la suspensión azul de luz azul que la conjunción del lago y el cielo y los volcanes hace posible y que se aprecia con más nitidez desde los altos de las callecitas de Sololá o desde los miradores de la carretera que se despeña sinuosa hacia Panajachel: /desde ahí, el lago duerme, los volcanes duermen, el cielo duerme, todo duerme un sueño azul marino intenso, profundo y prolongado, más prolongado que una noche negra; por eso es que yo digo que -para iniciar jugando con los contrastes- debiéramos empezar todo esto con una toma nocturna del lago, así de entrada, y provocar en el espectador una sensación de quietud...

 

 


 

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Última revisión: 26/03/06
por Juan Carlos Escobedo Mendoza M.A.