EL CLUB DE LOS ABURRIDOS

  Este es el primer reporte del Club de los Aburridos, en exclusiva para la Fosa Común.

Sí amigos, los aburridos más expertos en este antiguo arte de ver el mundo con inocentes ojos despectivos, decidimos unirnos y compartir experiencias. Nosotros creemos firmemente que la mayoría de ustedes son unos aburridos solapados, porque en esta ciudad es fácil aburrirse. A continuación el testimonio de uno de nuestros miembros, que en su aburrimiento (cansada de discos fresas, cafés literarios, bares bohemios, etc.) decidió explorar la diversión en el mundo gay.

Todos los nombres verdaderos han sido cambiados para proteger la identidad de los afectados.

"Tengo un amigo gay que cada vez que cumple años trasforma su casa en un carnaval, algo realmente fuera de lo común. Años atrás no asistía a sus bacanales (pobre de mí) porque mi anticuado novio pensaba que lo hueco se le pegaba con estar cerca. El hecho fue que cuando finalmente me deshice del susodicho novio (me aburrí de él, por supuestísimo) empecé a asistir a las fiestas de J., mi amigo del alma, y empecé a asomarme a este mundillo gay, que si tengo que definir de alguna manera, diría que es glamoroso y, a la vez, sórdido. Pienso en Cher, en Fredy Mercury, en Andy Warhol, en Calvin Klein, en Liza y Bianca, en Truman Capote, entre otros, bailando en Studio 54 y consumiendo cosas extravagantes. Es algo teatral. Esta gente sigue fielmente aquello de vestirse (get dressed) para la noche, con peinados, ropas y maquillajes sofisticados, quizá demasiado dramáticos. Se reúnen en una complicidad que solo la noche y las luces pueden brindar, y lo que más salta a la vista es que el sexo está en el aire. Sex is in the air, everywhere I look around. No son nada tímidos en este aspecto, algo que los heterosexuales no hemos logrado vencer del todo.

"La comunidad gay en Guatemala se está organizando a pesar de la doble moral que tenemos que soportar y marcan el paso en cuanto a la diversión. Lo que me gustó más fueron sus fiestas con tema. Me explico: por ejemplo un día se trata de una fiesta de rock de los 60s, otro día el llamado es para la sicodelia de los 70s, y otro día hasta la nostalgia algo ridícula por los años 80s. Y no sólo se trata de la tendencias retro, sino también evocaciones clásicas, como una fiesta en el Olimpo por ejemplo, en donde todos tienen destellos dorados en la piel y rizos en la frente, ó una parranda en el Jardín de las Delicias.

"Entonces mi aburrimiento cedía un poco, incluso antes de la fiesta debido a los preparativos previos (los disfraces, el peinado, y uno que otro efecto especial), y durante la fiesta era entretenido mantener la actitud y seguir el juego. Entonces, la que más me impactó y fue todo un reto, fue la fiesta sadomasoquista. ¿La qué? Sí, una fiesta sadomasoquista que tendría lugar en una vieja disco gay del centro, la cual conecta por medio de algunos pasajes secretos hacia unos hoteluchos de tercera clase, donde se alquila por un rato. El organizador fue bien claro al decirme que no era para fomentar las aberraciones sexuales, sino que era un humilde homenaje a esos dos olvidados de la literatura: Sade y Masoch. 0h, pensé, y me fui a refrescar mis conocimientos sobre esos dos.

"Conseguir el disfraz fue difícil, tuve que hacer ciertos detalles yo misma, pero al final allá iba yo, convertida en una Elvira La Vampira de principio de siglo.

"Amigos aburridos, experimentando se mitiga por ratos nuestro mal. Entré en aquel lugar y, ayudada por el disfraz, empecé a ser la que había querido ser alguna vez, y que quizá no me había admitido ni a mí misma. Sin embargo, al cabo de unas horas no sólo había nalgueado a un delgado muchacho casi adolescente y con cuerpo de modelo, sino que me había dejado azotar por un corpulento español, muy hábil con el látigo.

"Yo era Justine, en medio de un castillo nostálgico, y no sabía si huir o quedarme a disfrutar, mientras Sade y Masoch sonreían satisfechos."


 

Página de la Literatura Guatemalteca.
Copyright © 1996-2006 Juan Carlos Escobedo. Todos los derechos reservados.
Copyright © 1996-2006 Juan Carlos Escobedo. Worldwide Copyrights.
Última revisión: 26/03/06
por Juan Carlos Escobedo Mendoza M.A.