POEMAS DE ANGEL LOPEZ SANTIZO

TÚ – ORACIÓN

El verbo se escapa
De la oración enmohecida
Salta a la acera frontal
Fluye hacia la plaza
Y se transforma cíclicamente
En fragmento delirante
De poema callejero.

Contempla al viento
Que atraviesa los oxidados árboles
Enfrascados en visualidades
Abstractas y disolutas,
Para esta hora
Deja de ser fragmento
Y pasa a ser cuerpo
Femenino y excitante.

El verbo se fermenta
Por las olvidadas calles
En labios de los amotinados
Dejando de ser símbolo
Dejando de ser cuerpo
Y solo se convierte
En todo de mis deseos.

Fluye por las partículas
Anti-lineales de los transeúntes
Sin destino determinado,
El verbo se me ha escapado
Mi oración no tiene sentido,
El verbo se disuelve
En el líquido vaso
De mis tenues recuerdos
Se refugia en una tumba
Y a veces le llevo flores.


VII.II.MMI

TÚ-POESÍA

En la calle
Mueren los poetas
Muere la poesía
De mis sucias manos
Que arrastran
La carroña de los parques
Prehistóricos.

Resucito un segundo
Que había perdido
Hace muchas noches,
Un viejo libro
Que había perdido
Hace muchos inviernos.

Un velo recorre
Mis playas
Y mis cementerios,
Me visto de poesías
Muertas en otoño
Resucitadas en tu verano.

Recupero valles nebulosos
En mis ojos cristales
Acaricio con mi memoria
Los tersos volcanes
Que emergen tenuemente
De tu continente,
Afuera mueren los poetas
Afuera muere la poesía.

La poesía me mata
Sus letras devoran mi cuerpo
Sus alucinaciones
Marchitan mis huesos
Y yo me sepulto
Dentro de tu cuerpo.

V.II.MMI


YO-MUELLE


Las olas repican
En mi almohada
Intermitentemente
Indefinidamente
Trayendo una nueva idea
En cada gota
Y en cada oración
De barcas
Ya naufragadas
Y simulacros
De autonaufragio.

Las olas
Se detienen sigilosamente
En las playas
De mis sueños,
Dejando algo de humedad
En mis velas
Cuando despierto.

La humedad
Se reconoce
Aun en la distancia
De un sueño,
Se siente
Como un hilo delirante
Que arrastra
La balsa
De nuestras fábulas
Con animales ficticios
Por salas oscuras
Por mares desiertos
Y playas de despertares
Humedecidos con un último
Recuerdo del sueño
Estrellando sus olas
En el filo de mi cabeza.

VI.I.MMII

PUERTAS


Ubluscolo:
Alguien como yo.
Harterkk

En la parte trasera del muelle
Muere un ubluscolo
Sin que a nadie le importe,
Sería como si
A la sociedad
Le importara
Que muera una araña.

Las arañas
Como los ubluscolos
Son personajes
Ornamentalmente incorrectos
Que buscan glutinosamente
Las rendijas de la noche
Para tallar con las uñas
El vertiginoso dialogo
De sus verdades ignoradas,
Verdades veladas meticulosamente
A la luz de la existencia.

Ocultos en la sombra del muelle
Ambos personajes
Escriben sus cavilaciones,
No con el interés
De justificar al mundo
En el que existen,
Sino para justificarse
La existencia en un mundo
Al que no necesitan
Y que con gusto borrarían
Para abrir las puertas
A la absoluta nada
Que inunda el universo.

XXX.IV.MMII

POEMA

Me suicido luego existo
Me corto las letras luego respiro
Las arrastro amargamente
Hasta la página yerta,
Me desangro
Por un segundo eterno
Al resultado le llamo poema
Cúbico o abstracto
¿A quien le importa?

Lo que importa
Es arrancarlo
Al tiempo y de raíz
Antes que sea ave
Y vuele al desierto,
Antes que sea avión
Y quiebre un rascacielos,
Antes de todo
Y después de tus labios.

Estoy arto de vivir,
De sentir el viento áspero
De mil aviones surcando
El cielo de mi piel,
De ver hacia las esquinas
Y no encontrar,
De ver hacia el sol
Y no despertar,
Del vuelo de predicas
Psicoticas y mitomaniacas.

La navaja corre de mi dedo
Cruza la mesa
Da un salto mortal
Atraviesa el cristal
Del existencialismo
Se hace poema
Y me obliga a ser su autor
Yo la clavo en un callejón
De mis venas
Pero solo me poetisa
Pero solo me hace
Recordarte una vez más.

XIII.II.MMI


AUSENCIA

Y si faltas a mis desvelos
Me alimentaré de tus despojos
De tus poemas inconclusos
De tus nocturnas cartas
De tus quebradas prosas
Me alimentaré de las sombras
Que aun me quedan de ti.

Aun los solsticios
De tu herrumbrosa tumba
Me serán por alimento,
La tinta se me escapará
De los dedos tenues
Fríos y desenterrados,
De las enmarañadas
Páginas vertiginosas:
Un poema lleno
De tu impasible alimento.

Un poema de tu rastro
Un poema oculto
Bajo mis manos
Que se desangran
Retrospectivamente
En una guillotina
Sin subdivisiones carnales.

Un poema succiónante
Que devora mis cristales
Oculares curvilíneales
En deplorables gesticulaciones
Anti-visuales y agudas
Clavando sus movedizas uñas
En las arenas de mis labios de desierto,
El poema se alimenta de ti
El poema me mata a mí:
La ausencia es un poema insaciable.

VI.II.MMI

CONFORMISMO

Tras el sendero
De mi oxidada cama
Existe un taller
En el que se teje
El futuro
Del universo.

Con agujas
De ausencia
E hilos de continuos ceros
Que mutilan silentemente
Las telas que no serán
Más que plásticas quimeras
Asomándose a la retina
De un futuro
Inexistente.

Hay abismos
Tan vastos
Que ni la hipocresía
De un dogma,
Ni la mezquindad
De una institución social
Pueden llenar,
Es entonces
Cuando a nuestro
Horizontal universo
Debemos cambiarle
De tela
Y debemos cambiar
De taller,
Pero hay oportunidades
En que simplemente
Nos quedamos
Estacionados en silencio
En medio de una palabra
Cuyo significado
En ocasiones
También desconocemos.

XXX.IV.MMII

VIAJAR

Viajar es un sonido
En las huellas,
Un canto
En las rutas
Que se pierden
Más allá de las olas
Y los diarios enmohecidos.

Viajamos para olvidar:
Las moscas
Del cristal
Que cubre
Al mundo
Y a sus esferas
De piedra.

En cada viaje
Recogemos algo
Hasta llenar
Nuestra playa
De objetos abstractos
De más recuerdos
Que tampoco
Podremos olvidar.

No olvidamos,
Solo apilamos recuerdos
En el embarcadero
De nuestra lengua
Al acecho
De unos ojos
Verdes
Amarillos
Que viajan
En latitudes opuestas
A nuestro opaco desvelo.

XII.I.MMII


AUDITIVA

El disco me ejecuta
Fragmentariamente
Sobre la ruta disforme
De sus rítmicas quimeras,
Desgarra pluralmente
Mis manos suicidas
Y un tanto poéticas.

Las rotaciones malsanas
De su superficie inmortal
Que aniquila mi cuello
Fluyendo por mis
Ensangrentados oídos
Promoviendo incesantemente
Mis premeditados histerismos
En torno a tus fábulas
Y tu rastro.

El disco me inmola
Tenuemente
Dentro de su preposición
Rítmica disforme
Un barco lleno de ti
Muere entre mis manos
A pesar de mis intentos.

Una melodía, un ritmo
Con aroma a tu huella
Ahorca mi penumbra
Desconfabulada a la aurora
Una soga de fango y sollozos
Se aferra a mi desintegrado cuello
El disco no sabe de miseraciones
Repite su melodía eternamente
Kashmir/
Kashmir/Kashmir
Kashmir/Kashmir/Kashmir
Kashmir/Kashmir
/Kashmir…

VII.II.MMI


RECUERDOS

Aun guardo en mi fonógrafo
Tus fantasmas auditivos
Tu voz gesticulantemete acuosa
Tus melodías favoritas
El sonido de tus caricias
Perdidas en la ausencia
De piel

Espacio

Forma…

¿Forma?
La silueta de tu estigma
Atravesando mis límites
Líquidos y hormigueantes
Sobre una playa
De páginas
Atrapadas al angar
De mi lengua
De tu poemario favorito,
Las olas de mi ambarina sangre
Arrastrando los barcos
De un olvido multilineal.

¿Espacio?
Nuestros grises cuerpos
Robándolo a las aguas
En pluriformes pipas
Submarinas y solanáceas
Que arrancan de mis manos
Las velas de la realidad.

¿Piel?
Tú, reposando
Sobre la tersa piel del sol
Que avanza en la carretera
Pre-nocturnal adyacente,
Árboles que rozan el cielo
E inundan nuestro sueño.

Desdibujemos con tu pincel
Una fría luna languidecíente
En el mortífero epicentro
De nuestros paranoicos soles.

VII.II.MMI

HUESPED

El otoño vertical
Desciende grada tras grada
Hasta palpar el futuro
Cuando se marchiten
Las cruces
De un diáfano cementerio,
Entonces despertará
Un poema muy grande
Que se extenderá
Como epidemia
De boca en boca
Suave y delirante
Como beleño.

Un poema que cruzará
Con paso ambivalente
Las carreteras
De nuestro cuerpo
Hasta hospedarse
En los hoteles
De nuestro ser.

Se verá en el espejo
De nuestros
Huesos transparentes,
Descansará en los muebles
De nuestra dentadura,
Se bañará en la laguna
De nuestras lagrimas,
Se emborrachará con el licor
De nuestra sangre
Y al amanecer
Partirá hacia un nuevo hotel
En busca de más ilusiones
Que sacien
Su antropofagia lírica,
En busca de más emociones
Que justifiquen su existencia
En este mundo de hoteles
Donde no existe
Un hogar perpetuo
Que no sea la tumba.

XXIV.V.MMII


MUNDO

El mundo amaneció
Más enloquecido
Esta tarde,
Desperté a mis ojos
Muy temprano
Mientras las aves
De concreto
Cabalgaban un continente
De vino.

El vino
Es el sustento
Del hombre,
La embriaguez
Es la metáfora
Que el existencialismo
Necesita
Para justificar
Sus parajes más distantes
Al sentido común.

El mundo me rodea
De falsas nubes
Cargadas de inasequibles
Páginas de decadencia
Que invitan a la cotidianidad
Que invitan a la vacuidad
Del sentimiento
Y del beso limitado,
Las reglas rasgan
Nuestras pieles
Hechas de sueños
Hechas de libertinaje,
El mundo come a sus hijos
Mientras los poetas
Comen al mundo
Y a sus hijas
Ocultos en los océanos
De vino.

XXXI.X.MMI

FUGA

Cuervos de fuego
Se fugan de mis contornos
Arrastrando mis nudosas
Poesías melancólicas
Dejando heridas de barro
En las encaladas paredes
De nuestros deseternizados
Cuerpos páramos.

Cuervos en llamas
Se fugan de mis límites
Corporales
En deshoras
Del tiempo perdido
Arrastrando mis estenográficas
Poesías exantrópicas
Sobre una alfombra
De marchitas velas.

Descienden a beber
El amargo veneno del tedio
Y los relojes apagados
De los pasíos
De hospitales y hoteles
Abandonados sigilosamente
En el puerto frío
De mis estridentes pensamientos.

Quiero caer en el abismo
De caricias multiformes:
Manos cálidas de barro
Arrancando mis uñas
Mis ramas y mis poesías,
Luego se fugan
Entre un bosque de agua
Y solo son:
Cuervos de fuego
Cuervos en llamas.

V.II.MMI


PARAISO

Este es el paraíso
De la nada,
Pues nunca
Hallamos nada,
Todo se marchó
Un segundo antes
De nuestra búsqueda.

No hay estridencia
No hay silencio
No hay piano
No hay explosión termonuclear
Todo es instante
De absorción
Dentro de lo que ya se fue.

Esto es el paraíso
De la absoluta nada
Y los viejos
Alcanzan la edad
De la juventud
Saliendo a pasear
A la luz de un sol
Que ya partió.

Yo divago con mi arado
Sobre los azules campos
De un infinito mar,
Siembro:
Miles de letras
Miles de sentimientos
Con la esperanza
De cosechar:
Nada…

XV.III.MMII

OJOS

Los ojos de Voltaire
Son sibilinos péndulos
Que se agotan sobre las aguas
Serenamente azuladas
De lagos inconclusos
En los que naufraga
Por inmensas horas
El azulado aeroplano
De nuestra incredulidad.

Los dragones flameriferos
Arrastran sus onerosos uniformes
Por arenosas playas
Giratorias y crípticas
De lagos inconclusos
En los que flotan
Las vacuas quimeras
Del dogmatismo
De la superstición
Que cada segundo
Respira más lejanía.

Ambivalencias desdeñadas
Por el despojo
De reliquias ya olvidadas
Cínicamente en medio de las aguas,
Sus ojos estáticos
Petrificados cilíndricamente
En formas cadente e indefinidas
De la barca
Del existencialismo
Post-dalíliano.

Los ojos de Voltaire
Son tan viejos y fijos
Dentro de su eternidad de cristal
Aun son planeadores
Por mis calles
De vitrinas falsas librerías
De anaqueles falsas bibliotecas
Todo en este día
Es tan plástico
Es tan pasajero
Es tan azul
Solo sus ojos persisten…

VII.II.MMI


ROSTRO

Tu rostro manchado
De aire y nubes altisonantes,//,…
Busco con secos labios
Las laberínticas formulas
De tu piel deseternisada
A mis plásticas huellas
Que marcan el camino
De mis parpados.

Tu rostro manchado
De aire y nubes desérticas,//,…
Rastreo con ojos delirantes
El purpúreo invierno
De tu multilineal figura
Pintada sobre una ola
De mis oxidados páramos.

Te difundes espumosamente
En las facciones habitables
De mi cúbica avenida
De mi cúbica cabeza
Y aun después
De una electropunzante puñalada
En el fango de mi vientre
Te viertes en mi rostro
Y sus desorbitados rascacielos.

Yo en tu sombra sonriente
Yo perdido en tu rostro
Yo dentro de ti infinitamente
Bebiendo el aire y las nubes
Que manchan tu rostro
Sin poder escapar
De la poesía de tus huesos
Y es que aun sin planificarlo
Mi corazón fue donado a tus pupilas
Mis pupilas fueron donadas a tu rostro
Mil años antes
De que nuestros labios
Se encadenaran.

XIII.II.MMI

CUERPO

Un cuerpo
Sin biblioteca
Es un cuerpo
Sin alma,
Un alma
Sin cuerpo
Es un alma vacía
Suave e inexistente.

Los lazos
Que nos atan
A las bibliotecas
Rasgan nuestra orfandad
Con un segundo
De compañía
Hasta hacer
Nuestros cuerpos
Eternas bibliotecas
Deambulantes y somníferas.

Un alma vacía
Es como el viento
Tendido en la acera
De un rascacielos publico
Pidiendo monedas
Para poder comprar
Un periódico
Que no leerá
Que no entenderá
Y que culminará
Por arrastrar
A la acera del frente,
O sea un cuerpo
Que queda
Simplemente
Injustificado.

XXIV.XI.MMI

AEROEXILIADO

A: L.C.

Hijo pretérito
De la niebla
Que en los segundos del color
Brotas taciturno
De entre las piedras
Que duermen
En olvidadas calles
De esta ciudad
De eternas ruinas
Que fue reflejo
De un ayer
Que hoy perdimos.

Tus versos
Desfilan las espinas
De un rosal
Que desangra
La extensa piel
De nuestra demencia
En recipientes
De poesías delirantes
Que brotaron
De tus ojos
Inmensos
Como fuegos fatuos.

Siempre volveremos
El aliento de nuestros sueños
Sobre las derruidas paredes
De esta ciudad
Que puebla nuestras almas
Con su solemne
Olor a solsticio
Y tú siempre serás
El hijo póstumo
Del fuego,
Que le dedica
Letras arcanas
En el exilio del viento
Desde el silencio de tus cenizas
Que flotan planeadores
De la diurna luna.

XIII.I.MMII


MORTAL

Mi sueño me desatrapa
Sobre una sabana yerta
Paralela a un tiempo eterno
Que percibe los sonidos
De nuestro pensamiento
Inexistentes palpablemente,
Mi sueño flagela deliberadamente
Mis instantes íntimos
Lanzándolos a un abismo
Que duerme
El más allá
De mis manos largometricas.

Despertar es el límite
Esperado por los mortales
En el más allá
De toda superstición:
Despertar en una llanura
Llena de muertos respirantes
Que caminan
Pero no viven,
Cuyo horizonte
Es tan limitado,
Solo son victimas
De ultranimación somnífera.

Busco mis sepultureras manos
Y mis muertos ya no están
Solo sus tumbas
Logro acariciar perentoriamente
Intermedia a mi destierro
De ojos ausentes
De dogmas olvidados.

Mi pasmódico desconsuelo
Choca contra la electricidad
Rebasa los bordes cadentes
De mi sórdida desconfianza
Que ronda el anaquel
En el que vivo,
Busco respuesta
Al acertijo de la existencia
Veo a la ventana
Y Nietzsche ya no está,
La razón se disipa
Tras la sombra de mi tarde,
Camino por inmensas puertas
Que me llevan al vació
Al destierro cúbico
A la abstracción
De las respuestas
Que es hedonismo,
Que es volar muy alto
Y ser muy libre
Antes que la muerte
Esté despierta.

En el ínterciclo
Solo somos mortales
Desterrados de la tumba
Abandonados
En las calles
De una existencia
Que no tiene explicación
Ni aun con la locura
De un dogma,
Ni aun con la vacuidad
De una superstición.

XIII.II.MMI


FUNERAL


A una araña que desterré de mi boca
Y la vendí disfrazada de poema clásico


Una araña se suicida
En el tejado de un delgado rascacielos
Invertebrado por el pasar de las olas,
El mundo continúa su sonrisa,
Sus últimas palabras fueron:
“El problema no es
Cuanto tiempo la vida nos de
Sino cuanto tiempo
La soportemos nosotros a ella…”

Una mosca fue la única
Que veló sus lúgubres escombros
Vestida de funeral
La sepultó públicamente
En el Pére Lachaise
Frío como viento muerto
Rodeadas de escritores,
Rockeros, borrachos y prostitutas,
Sobre la marchita tumba
Un símbolo de anarquía
A falta de una cruz convencional.

La mosca derramó discurso:
“Efímera como el viento
A veces fábula y destiempo
Otras embriaguez y pensamiento
Misántropa del universo
Desterrada de las pestañas
De una sociedad famélica
Despreciadora de su poesía
Desterradora de su fealdad
Delito aun mayor que la estupidez
(En una sociedad como esta)
Pero quizá en el fondo
Su alma no era
Tan horrible como su rostro.”

XXV.III.MMI

 

 

 

ANTI-DARWIN


Existió un pensador que proponía que el hombre venía del mono, pero quienes hemos vivido tanto tiempo sobre este extraño planeta, y no hemos sentido el suave calor de la muerte en los huesos para tener paz y felicidad, luego de soportar tanta claridad existencial, recordamos que los monos solo han sido una raza análoga, que en un tiempo fue amiga de la raza humana, pero estos al descubrir que los hombres no estaban preparados para la libertad huyeron para salvaguardar la suya en las montañas, a más de algún mortal le interesará saber de esos tiempos, por lo que subjetivamente narraré estos hechos de la manera como yo los recuerdo a pesar de mi edad.
Transcurría el tiempo en el que aún se hallaban frescos los cimientos de la tierra, las primeras cuadrillas de obreros, salían de la ciudad primigenia, con el fin de crear los primeros ríos de la superficie, aún no se había pensado en la creación de lagos y menos se había soñado en iniciar la gran empresa que representó la construcción de los océanos.
Una de aquellas hoy olvidadas cuadrillas, encontró en su camino a un mono que llevaba en su pecho una A en medio de un circulo, ambos de color rojo, todos lo saludaron, luego de conversar un rato, lo increparon respecto de aquel extraño símbolo en su pecho, él les explicó que los de su tribu vivían bajo la doctrina anarquista y que este era el símbolo que los identificaba como participes de tal sistema de vida, luego le preguntaron con extrañeza respecto a qué era la anarquía, les explicó muchos conceptos, estos medio entendieron lo de la libertad, pensaron que ya en el camino entenderían el resto, le dijeron al mono que querían vivir bajo ese régimen, él les dijo que la idea era precisamente no vivir bajo ningún régimen, ni ley, sino al contrario tener la plenitud como forma de vida, de todas formas los llevó a su aldea (que fue la primera que existió como tal) era un conjunto de chozas en torno a un gigantesco árbol, en el cual los ciudadanos tomaban el sol, aquellos hombres aprendieron a construir sus propias chozas, luego los monos les enseñaron a leer, les ensañaron los libros y los llevaron a lo que ellos llamaban biblioteca, pero a diferencia de los monos, estos siempre estaban discutiendo por cualquier cosa e importunaban los estudios del mono, para que les sirviera de juez, cosa molesta para un ser que se consideraba enemigo de las leyes, cierta noche la pelea llegó a ser incontrolable, tomaron al mono y lo acusaron de todas sus desgracias, por llevarlos a este pueblo sin moral ni orden, sacaron todos los libros de la biblioteca ya que estos corrompían la pureza de su espíritu, aunque realmente, lo que más les molestaba era el esfuerzo de tener que pensar por si mismos, lo amarraron al árbol, le pusieron los libros bajo los pies y le prendieron fuego, muriendo así el primer mártir anónimo de la libertad, retornaron a la ciudad a implorar el perdón de su amo y que por piedad los dejara ser sus sumisos servidores nuevamente, en la ciudad fueron celebres por enseñar las artes aprendidas, los monos por su parte nunca más construyeron aldeas ni escribieron libros por temor a sufrir nuevamente los ataques de la ignorancia, guardando la anarquía para su raza únicamente, cuando Mikhail Bakunin hizo los primeros planteamientos serios sobre la anarquía entre los humanos, los monos sonrieron sarcásticamente, sabedores que no hay nada nuevo bajo el sol, aunque cuando sonó por primera vez Anarchy in the United Kingdom de los Sex Pistols, les pareció bastante cercano, pero saben que la humanidad aún no se halla lista para dirigir su existencia por la senda de la libertad. XXX.VI.MMI

 

CAMINO


Yes, there are two paths
You can go by,
But in the long run
There’s still time
To change the road
You’re on.
Stairway to heaven
Led Zeppelin

La ciudad prohibida, cuyo nombre fue Mekone, era una ciudad dada a todo tipo de vicios y libertinajes, cierto joven de acaudalada familia, que negociaba con laudano y beleño, a los 16 años se hallaba agotado y hastiado de ese ritmo de vida, en el que había sido introducido por sus padres desde niño, por lo que decidió dejar el vicio y a sus esposas, cierto día, antes de que el sol inundara las calles con su luz, vagó sin rumbo por valles y bosques hasta que días más tarde decidió viajar por el desierto, a fin de hallar un sitio en el cual poder meditar, acerca de la espiritualidad y de la forma de llegar al cielo, esta ultima era la razón por la cual había salido de su ciudad natal, ya que deseaba limpiarse de toda impureza y carnalidad, caminó durante días por ese océano de arenas sin rumbo, hasta que una mañana encontró a un monje algo anciano en su camino, este anciano le habló del alma, la religión y el cielo, cosas que él apenas si conocía por nombre, con excepción del cielo, mismo que él contemplaba con admiración noche a noche y a donde anhelaba llegar, el monje le contó que él se dirigía precisamente a un templo que llegaba hasta el cielo según decían, el joven se sintió muy emocionado con esto y decidió acompañarlo en su peregrinaje, el templo se distinguía cuando aún le restaba más de un mes de camino por llegar, se elevaba a lo alto perdiéndose más allá de las nubes, era circular y un graderío de asenso lo circulaba, para dar la vuelta a aquella torre se necesitaba de un año de camino, en ese momento se despidieron, el monje por su edad solo se limitó a orar a los pies de aquellas escaleras, mientras él inició el camino que otros miles de hombres de lejanas tierras habían iniciado antes, de ellos nadie había retornado, por lo que supuso que debían vivir llenos de felicidad en el cielo, la torre era mágica en ella no se sentía ni sed, ni hambre, ni frió. Luego de 10 años de camino encontró a los primeros viajeros, estos, hombres que habían iniciado la travesía a mayor edad que él y siendo ancianos, ya no podían continuar, quedándose a vivir sus últimos días, en los millones de habitaciones que había en la interminable torre, en la continuación de su camino conoció místicos, ascetas, filósofos dogmaticos, religiosos, matemáticos, astrólogos, dementes y muchos más por el estilo, que al igual que él, habían deseado llegar al cielo, ahora solo esperaban frustrados y en la soledad, la llegada de la muerte por único consuelo.
Llevaba ya 60 años de viaje y no divisaba aún ni en sueños el cielo, conoció en este punto a un adivino, este le contó que la torre la habían iniciado doce familias pertenecientes a un pueblo, muchas generaciones habían muerto ya en la construcción de esta torre, y los más jóvenes estaban día a día construyendo en lo más alto, trabajaban toda su vida hasta que morían, pero ni aún ellos divisaban ni en sueños el cielo, ante lo cual el razonó: ya no era posible regresar, porque tendría que vivir por lo menos 120 años para poder pisar la tierra otra vez, no podía saltar porque tardaría por lo menos 10 años en llegar a tierra y moriría en el aire o al impacto, por lo que tristemente se hizo de una habitación y se hundió en la melancolía de pensamientos, acerca de cómo había perdido una vida de placeres y felicidad a cambio de alcanzar un cielo al que nunca llegaría.

XIII.X.MM

 

 

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Última revisión: 26/03/06
por Juan Carlos Escobedo Mendoza M.A.