Epifanía travestí.
I. La pasión
-¡Santa patrona de los travestís!- fue lo único que pudo decir al sentir el intenso dolor que producían las balas al entrar en su pecho, quemando y rasgando los suaves tejidos de su cuerpo. Intensificaba más su agonía la rara sensación de percibir como sus implantes se vaciaban, dejándole dos cueros aguados, en lugar de lo que un día habían sido la envidia de todos los transexuales de la quinta avenida.
"¡A la gran puta! Tanto dar el culo y todo en balde… ni voy a lucir las tetas en el funeral… ¿Por qué no me dio en la verga? …eso sí quería quitármelo… pero… no...", pensó mientras estaba tirado en el suelo, viendo como la posa de sangre mezclada con él silicón de sus implantes se iba deslizando al seguir el declive de la calle, formando un riachuelo que le propicio el último sonido que escucharía antes de morir. Lo cual le hizo evocar el recuerdo de su imagen reflejada en el espejo del sucio cuarto de puta en donde vivía, al lavarse los dientes después de una larga jornada de trabajo para limpiarse el semen de múltiples cerotes de entre los dientes para que no se le pudriera su linda sonrisa, mientras el agua café por él oxido de las viejas tuberías caía al lavamanos, haciendo el mismo sonido que el que hacía su sangre ahora al caer en la reposadera llena de miados de bolos, cagadas de indigentes y bolsas de McDonnalds.
La turba de cristianos que había ido con la sagrada misión de asesinar al maldito blasfemo, viendo al hueco pisado tendido en la calle, tiró al suelo la caja de madera que usaba como tarima para poner a la venta sus estampas religiosas y los folletos doctrinarios de la nueva religión, uno de los miembros del Cuerpo de Cristo (entiéndase uno de los furioso linchadores) le echo gasolina al material subversivo, otro hermano (entiéndase otro linchador igualmente enajenado de furia) le tiro un fosforaso purificando con el fuego los sacrilegios escritos en esos papeles.
El sacerdote que los guiaba guardó entre su sotana el revolver al darse cuenta de que ya le había descargado todos los tiros al maldito hereje... maldito sólo por ser hereje y no travestí, pues el sacerdote sabía muy bien que a veces todos los hombres tenían la necesidad de sentir el calor en sus piernas que un pantyhose proporciona, o la seguridad que un calzón de seda le da a la persona al sentirlo rozar la piel de su flácido pene jalado hacia atrás, tal cómo el calzón rojo de encajes que llevaba en ese momento bajo su sotana negra, larga y sepulcral.
Al irse la congregación de santos penitentes (entiéndase turba linchadora), la gente se acercó ha ver el cuerpo bañado en sangre todavía gadeaba débilmente, oyéndose como se estaba ahogando con su propia sangre pues había quedado boca arriba; pero nadie quería tocarlo pues a pesar de estar todo ensangrentado se podía ver que era un hombre ya algo viejo vestido de vieja, o más bien dicho de puta barata, lo que indicaba que no era más que un hueco sidoso. Hasta que un bolo todo mugroso y hecho mierda se le acerco trastabillando al ver al morro haciendo gárgaras con su propia sangre y riéndose por lo chistoso de la escena.
(Visualice el lector después de haber tomado media botella de alcohol de farmacia diluido con un poco de agua sucia, extraída de la cubeta de algún lava carros del centro, a una pisada que se parece a Madona sólo que más vieja y acabada tirada en la calle toda ensangrentada, con una pierna torcida hacia la cadera pues uno de sus tacones se trabo en la reposadera en donde su sangre y silicón caen, con la peluca canche de pelo largo al lado de su cabeza pelona en el centro con solamente un poco de pelo en los lados sobre la nuca y las orejas, como un samurai de una película de Kurosawa, o un abogado gordo y alcohólico, de esos que uno se encuentra en la torre de tribunales; con la minifalda levantada ensañando unas piernas algo secas y musculosas, pero pasables y al subir la vista a su ropa intima justo debajo del encaje un bulto tan grande que denotaba una verga y unos huevos que podrían ser la envidia de todos los levantadores de pesas en el centro olímpico...¡JE!... ¿que ironía no?...; además un top de cuero que le quedaba aguado, pues en lugar de unos pechos copa D tenía dos pellejos desinflados. ¿Ahora si se le ve lo chistoso?... bueno, que pisados, sigamos.)
El bolo riéndose se acercó al infeliz, para ayudarle a sacarse la sangre de la boca y que pudiera respirar, le ladeo la cabeza con la punta de su asqueroso zapato. Dejándole una mancha negra de caca de perro en la mejilla del travestí, pero que para efectos de eficiencia cumplió muy bien con su cometido, pues la sangre que tenía en la boca le salió derramándose en la calle... pero ya no respiró... el hueco había muerto.
II. La Revelación 3
1 Un domingo en la noche volví temprano a mi cuarto porque había empezado a llover y bajo la lluvia nadie o casi nadie busca sexo, como si una cosa tuviera que ver con la otra. No sabía entonces que hasta esa lluvia a la que maldije estaba dispuesta por los designios de Dios, cuyos caminos son insondables. Al regresar prendí la televisión y me puse a buscar algo que me gustara, de repente vi que estaba empezando un programa sobre las manifestaciones de la Virgen María.
11 Me quede un rato viéndolo, pero me empezaron a dar miedo las profecías del fin del mundo y los "Arrepiéntanse pecadores pues el crujir de dientes esta próximo…". No se imaginan la impresión de desamparo que estos sermones pueden producir en un travestí, y puto por añadidura, me imagino que debe de ser similar que en los drogadictos, alcohólicos, o cualquiera de los que conformamos la categoría socialmente denominada como escoria social. Iba a cambiar de canal cuando enseñaron una estatua de la Virgen que lloraba sangre.
22 "¡Oh, Dios!" dije al ver que a la imagen de piedra le estaban brotando gotas de sangre de los lagrimales. Me estremeció tanto el contemplar estas imágenes que me tiré al piso invocando el perdón de Dios por ser un pecador, un maldito homosexual que vende su cuerpo y pretende ser lo que no es, aunque esto sea lo que más desee en el mundo, complaciéndose y consintiendo en su completa perversión. Le prometía a Dios dejar de querer ser mujer, pues me había hecho hombre. Empecé a restregarme la cara desesperadamente tratando de quitarme el maquillaje de los ojos; cuando de pronto oí entre mis sollozos algo que me dejo en silencio tratando de entender lo que habían dicho en la televisión: "Las pruebas de sangre revelaron que esta sí era sangre humana, pero era sangre masculina."
38 Poco a poco fui entendiendo, hasta que por fin comprendí lo que esta revelación indicaba, lo cual me invadió de gozo. El Espíritu Santo entró en mi para revelarme su mensaje. La Virgen María no era más que un travestí, la elegida de Dios era un transexual como también yo lo era. Toda mi vida se me había dicho que no era más que una escoria pecaminosa, pero esto no era más que los engaños que el enemigo, Satanás, ejerce sobre todo el mundo. Lo que es llamado perdición es en realidad la salvación, el pecado se convierte en la virtud por la gracia divina. Poco a poco fui descubriendo la verdad a medida que Dios me quitaba la venda que la sociedad me había puesto sobre los ojos para que no pudiera descubrir la realidad.
54 Varias semanas pase pensando diversas cosas y las fui comprendiendo, como el porqué Jesucristo sólo había tenido apóstoles y no quería a las mujeres a su lado, siguiendo el ejemplo de su virtuoso padre José, el cual se había casado con un travestí que se llamaba María; era por la misma razón por la que el pato Donald nunca se casa con Daisy, pues para que quiere una pata hembra, si tiene a los tres sobrinos varones; o la verdadera naturaleza homosexual y pedofílica de la Trinidad, pues del gran amor del Padre por el Hijo surge el Espíritu Santo, fruto de la relación de ambos seres masculinos. Toda la creación se habría ahora para que la leyera y la interpretara a través de mi mirada travestí, desentrañando la verdadera belleza oculta de todo el universo creado por un Dios homosexual.
III. La Canonización
Y ahora con ustedes la sección de noticias internacionales, gracias al gentil patrocinio de "Nirvana"©, los únicos cigarros de marihuana con matadora incorporada.
Muy buenas noches…
A diez años de la muerte del fundador o mejor dicho fundadora, de la "Iglesia Universal de la Transexualidad", se ha organizado una gran cantidad de homenajes conmemorando el asesinato del más famoso travestí de la historia, René Leonel Villatoro, conocida como la Shakira.
Aunque los ataques a esta nueva religión no han cedido en su intensidad y frecuencia, ya son quinientas sesenta y tres iglesias que se han establecido a nivel mundial, estando su cede en el estado independiente de "Sodoma" en la ciudad de San Francisco, el Sumo Jerarca Travestí, llamado Lucí I, ha declarado un jubileo por haber canonizado al Shakiro, como el primero de los Santos Mártires que han muerto al difundir las enseñanzas del único y verdadero Dios-Homo. Las estatuas del ahora San Shakiro serán llevadas a los altares de todas las Iglesias de esta denominación religiosa, siendo puestas en uno de los muros laterales, pues en el frente sobre el altar en todas las iglesias esta la imagen del Padre teniendo relaciones sexuales con el Hijo y emanando de ambos el Espíritu Santo en la forma una eyaculación facial.
Para este magno evento se han dispuesto hacer procesiones con la imagen del Santo, una estatua de dos metros recostado en un poste de luz con sus tacones altos, su minifalda de cuero y la mano en la cintura en una pose provocativa, pues según la Santa Sede esto resalta su devota entrega al servicio de la prostitución travestista. El anda será llevada en hombros solamente por hombres vestidos de mujer, aunque se permitirá que los cargadores no usen tacones.
Una candela especial con forma de un falo venoso se hizo para la alabanza del nuevo Santo, la cual esta hecha de condones reciclados; pues según el Santo Padre esta oblación complacerá más al Dios-Homo, pues es el humo de la protección que sus hijos verdaderos usan al tener relaciones homosexuales, para no contagiarse del virus creado por la sociedad corrompida heterosexual para acabar con el pueblo del Señor, conocido como SIDA.
Y sin otra información por el momento se despide de ustedes Estuardo Prado, esperándolos para la emisión nocturna de este noticiero a las 22:00 horas. Muchas gracias por su atención y hasta luego.
Click…
3. Nota: extraído del libro del Trasvestaticus II, de la "Nueva Santa Biblia Trans-sexual")

 


 

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Última revisión: 26/03/06
por Juan Carlos Escobedo Mendoza M.A.