Jaime Barrios peña, escritor y filósofo

Entrevista por Juan Carlos Lemus, de Prensa Libre. 31 de agosto, 2003

Jaime Barrios Peña ha publicado 22 libros y numerosos artículos sobre psicoanálisis, educación, antropología, arte y filosofía.

Es licenciado en Psicología y doctor en Filosofía especializado en Psicología, con estudios en universidades de varios países. Nació el 20 de agosto de 1922.

Graduado en Derecho Internacional y Diplomacia en la Universidad de Bogotá Colombia, en 1968. Fue diplomático durante 18 años y cuenta con un extenso currículum profesional.

Fue catedrático en la Universidad Autónoma de México, la Universidad de San Carlos de Guatemala y en la Universidad Nacional de Colombia. Profesor invitado en universidades de Colombia y Argentina.

Fue representante del Gobierno de Guatemala en la Reunión de Expertos para el Proyecto de Convenio Latinoamericano para Convalidación de Títulos Universitarios, organizado por UNESCO, en Costa Rica, en 1974.

Conferencista invitado por el Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Estocolmo, acerca de Miguel Ángel Asturias.

Conferencista en universidades de América y Europa sobre temas de su especialidad. Miembro de múltiples asociaciones científicas y culturales en Suecia (en donde vive desde 1991), Argentina, Colombia, Costa Rica.

Presidente honorario de la Academia Hispanoamericana de Letras, Colombia l970.

En Suecia ha dedicado parte de su trabajo a la tercera edad y como orientador de personalidad en varias comunas.

Ha recibido reconocimientos como el de Personalidad del Año, Premio Rinkeby, 1998, entre otros.

Sus actividades más recientes en Guatemala incluyen la presentación de su libro “Herederos del espíritu de Kukulkán”, ensayo acerca de 15 artistas plásticos guatemaltecos publicado el año pasado por Artemis Edinter.

Su correo electrónico: [email protected]

-------------------------

Guatemala, “un pueblo que corre por mis venas”

A kilómetros de distancia, ¿cómo ve las transformaciones que ha experimentado la cultura guatemalteca en los últimos años?

“Considero que pese a las circunstancias históricas vividas dentro de un parámetro de violencia continuada, en donde los valores y derechos humanos han sido pisoteados por los regímenes de hecho y abuso de poder, la creatividad espiritual del mundo de la cultura ha sido el antídoto para la crisis ética y la destructividad secular que se ha hecho crónica; el alma creadora de los guatemaltecos es invulnerable y estoy conmovido frente al movimiento cultural de nuestro país”.

Basado en su experiencia en los círculos culturales de otros países, ¿cuál sería la principal cualidad del tipo de arte que se hace en Guatemala?

“La literatura, el arte plástico, dramático y musical, como he dicho en otras oportunidades, se caracterizan por una obra que señala una lucha permanente por la autenticidad y la libertad, y además expresa la fuerza telúrica del artista y su lucha existencial.

El arte guatemalteco merece calificarse de dialéctico y metafísico, en donde se supera el formalismo para trascender a la esencialidad, utilizando, a veces, la continuidad de lo interior y exterior como herencia directa de nuestras tradiciones mayas, rompiendo la convencionalidad forzada”.


¿Qué opina del cliché en que se ha metido a la cultura guatemalteca en el extranjero?

“La opinión general gira alrededor de que el mestizaje se deja sentir en el mundo simbólico de nuestra creatividad cultural, generando un arte que articula lo particular con lo universal”.

¿Cree usted que el arte guatemalteco aún se mueve en niveles muy provincianos? Y de ser así, ¿por qué?

“Esta respuesta está ligada a la anterior y debo agregar que gracias al provincialismo se han podido aprovechar los ricos recursos naturales y las formas expresivas más genuinas de nuestras tradiciones”.

¿Qué imagen tienen en Suecia de la cultura guatemalteca?

“Un alto nivel de estimación, expresado en los medios de comunicación y en la numerosa asistencia a nuestras exposiciones plásticas, presentación de desfiles de trajes autóctonos, música nacional y obras de nuestros escritores”.

¿Con qué frecuencia se realizan estas actividades?

“La frecuencia depende de las embajadas, pero existen centros, casas de la cultura, cineastas y prensa en español y sueco que informan sobre nuestra vida cultural y el folclor”.

Usted, como diplomático durante 18 años, ¿cómo promovió el arte guatemalteco en el exterior?

“Al respecto debo manifestar que, en mi opinión, la actividad diplomática ha cambiado; además del trabajo en los asuntos propios de Estado, creo que el jefe de misión debe transformarse también en un agente de cultura y economía del propio país.

Considero que el representante diplomático debe aprovechar al máximo sus aptitudes y capacidad de empresa para significar a nuestro país en su óptima creatividad, soberanía y dignidad nacionales. En mi caso, realicé más de 12 festivales folclóricos con trajes ceremoniales indígenas, música y danza en centros especiales, como teatros nacionales, museos y alcaldías.

“Pronuncié muchas conferencias sobre distintos temas nacionales e internacionales, en especial sobre el caso Belice. Desdichadamente, en mi tiempo de servicio agradó muy poco a la Cancillería mi labor, y en una ocasión se me preguntó el porqué de tanta conferencia al margen de las representaciones oficiales. Y los logros técnicos y económicos que logré fueron el producto de alcanzar una mayor significación de nuestro país a través de mis propios recursos humanos”.

¿Qué actividades organizó?

“Fueron numerosas estas actividades, como dije antes, y por cierto, unas de las más brillantes fueron dictadas por Miguel Ángel Asturias, la presencia del Ballet Guatemala en el Teatro Colón de Bogotá, Colombia, y el Festival de Comunidades Indígenas en el Teatro San Martín de Buenos Aires, Argentina, y en el Cabildo de esa ciudad”.

¿Cree que actualmente el arte es reflejo de la realidad?

“El arte no sólo es reflejo, sino que también ofrece un ordenamiento dentro de la situación caótica que se vive, despejando los planos dentro de la composición estética, hace que los materiales alcancen expresión óptima”.


¿Cómo seleccionó a los pintores de los que escribe en el ensayo “Herederos del espíritu de Kukulkán”?

“La mayoría de los pintores escogidos fueron mis alumnos en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de San Carlos, y otros amigos míos y profesores en la Escuela de Artes Plásticas. Sé que estoy en deuda con otros artistas plásticos de Guatemala, pero espero continuar mi trabajo en una nueva publicación”.

¿Por qué un psicólogo, filósofo y diplomático escribe en ese libro acerca de los principales artistas plásticos guatemaltecos?

“Primero, por mi admiración por nuestros grandes creadores de la plástica guatemalteca, de Mérida a Grajeda Mena, mi maestro de escultura; González Goyri, Rodríguez Padilla y algunos de las nuevas generaciones.

“En cuanto al por qué de mi trabajo, simplemente por la aplicación de un método interdisciplinario que según considero da otra visión de los contenidos profundos de nuestro quehacer artístico”.


¿Cuál de todas sus profesiones es (o ha sido), a su criterio, más útil para el país?

“Considero que todas, por la visión de conjunto que puedo ofrecer a mis colegas sacudiendo un poco los parcialismos críticos de antaño”.

¿Cuál ha sido la piedra en el zapato para los embajadores al intentar promover el arte guatemalteco?

“Siempre las dificultades económicas, en mi tiempo; parece que ahora ha mejorado notablemente esta situación”.

¿De qué manera ha influido su formación como psicólogo y filósofo en su visión del arte guatemalteco?

“En la propuesta de una nueva vía metódica para comprender el arte en general, y que he aplicado desde 1980 en todos los textos de mis libros. Se trata de la Antropocinética, que entiendo como una articulación interdisciplinaria entre ontología, antropología, lingüística y psicoanálisis”.

¿Por qué decidió vivir fuera de Guatemala?

“Circunstancias familiares y profesionales, pero esto no quiere decir que olvide a un pueblo que corre por mis venas como tradición, canto de pájaros en las selvas, vuelo de tucanes, murmullos de selva entre pirámides, las posadas, las procesiones y la voz amanecida de nuestras auroras”.


 

Página de la Literatura Guatemalteca.
Copyright © 1996-2006 Juan Carlos Escobedo. Todos los derechos reservados.
Copyright © 1996-2006 Juan Carlos Escobedo. Worldwide Copyrights.
Última revisión: 26/03/06
por Juan Carlos Escobedo Mendoza M.A.