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"Fiesta de enterradores", Personajes :
JOSÉ, el enterrador, viejo un poco chiflado.
ROSALÍA, su mujer.
MENSAJERO lo. (mensajero de funeraria).
MENSAJERO 2o.(mensajero de funeraria).
LUIS (mensajero de funeraria)
FRANCISCO (hijo del enterrador).
MARÍA (la novia)
ASESINO lo.
ASESINO 2o.
ASESINO 3o.
FREDY, hippy, hijo de un funerario.
MARY, su hermana, hippy también.
FUNERARIO lo.(dueño de funeraria ).
FUNERARIO 2o.(dueño de funeraria).
FUNERARIO 3o.
POLÍTICO (hombre contemporáneo).
MILITAR (hombre contemporáneo).
DIPLOMÁTICO (hombre contemporáneo)
COMERCIANTE(hombre contemporáneo).
TODOS A CORO : (político, militar, diplomático, comerciante).
DESCONOCIDO.
Invitados a la fiesta de casamiento de Francisco. Marimberos.
Invitados hippies en la fiesta de los hijos de los funerarios.
Dolientes cargando féretros.
En cualquier lugar de Hispanoamérica)
Cuadro I
(En el cementerio. La casita del enterrador, a la izquierda, está
iluminada. Afuera la luna dibuja la silueta de las tumbas y los cipreses.
A la derecha, José el enterrador, trabaja en las tumbas).
ROSALÍA (Asomándose a la puerta, llama a media voz como
temerosa de despertar a alguien) ¡José ! ¡Tenés
allí el radito ...!
(José sin haberla escuchado , golpea la mezcla al echarla sobre
la tumba).
ROSALÍA : (subiendo la voz cuidadosamente) : ¡José
! ¡Tenés allí el radito ...!
JOSÉ : ¿Qué ? ¡Ah ! ¡Sí, aquí
lo tengo para calcular la mezcla para mañana !
ROSALÍA ( saliendo con un velo de novia a medio hacer y atravesando
la escena
hasta donde está José) : ¡La mezcla para mañana
! Y yo que quería oír una dedicatoria con marimba para m'ijo
por su casamiento. ¡La mezcla para mañana ! ¡Que te
quedás tan tarde hablando con los muertos es lo que te tiene cada
día más chiflado ! ¿Cómo vas a calcular la
mezcla con un radio de transistores ?
JOSÉ (triunfante y con expresión malévola) : oigo
las noticias de los matados, hago la cuenta y calculo la mezcla para mañana.
ROSALÍA (convencida) : ¡Ah... ! Entonces te vas a estar despierta
toda la noche.
JOSÉ (da volumen al radio y mueve el selector) : No toda mujer.
Cerraré las últimas tumbas, escucharé las noticias,
dejaré hecha la mezcla y me entrará a dormir. Mientras podrás
terminar el vestido de novia para nuestra nuera.
ROSALÍA : ¿Cuántas te faltan ?
JOSÉ : Siete. Y eso que yo me ocupo sólo de los matados.
Los demás se los dejo al ayudante. ¿Ves ahora por qué
tengo que calcular la mezcla ?
ROSALÍA : Más te valdría trabajar rápido en
el día, a la hora de los entierros, y no engañar a los dolientes
con un trabajo tan esmerado, para luego decirles, cuando ya se han aburrido,
que terminarás el repello después que tu mujer venga a rezar.
JOSÉ (disgustado) : ¡Ba... ! ¡Qué saben las
mujeres de estas cosas ! Ya te he dicho que trabajo despacio para prolongar
en lo posible el momento en que termina todo.
ROSALÍA : Y para burlarte de los dolientes.
JOSÉ : No de todos. Si bien es cierto que la mayoría me
maldicen por mi tardanza, hay algunos que me lo agradecen. Mientras trabajo
los observo disimuladamente y por sus rostros puedo decir quiénes
sufren de verdad. Algunos quieren prolongar la despedida y otros están
rabiando por largarse.
ROSALÍA : Y qué sacas con eso ?
JOSÉ (irritado) ¿Qué se saca de hacer bien o mal
? Vamos, andate a la casa y no sigás ensuciando el velo.
ROSALÍA (sacude el velo y empieza a irse) : Me voy. Y no hablés
tanto con los muertos que vas a estar resfriado mañana para el
casamiento.
JOSE ( pausa . Mientras habla va terminando las tumbas ) : ¡Resfriado
para mañana ! ¡Como si el sereno de una noche después
de treinta años de ser enterrador me pudiera impedir asistir a
la boda de mi hijo ...! ¡Que no hable con los muertos ! ¿Qué
se habrá creído mi mujer ? Ella en su casa, con sus modas
de encargo, sus trastos sucios y el nixtamal en el fuego, mientras yo,
aparte del radito y de mis libros viejos, no tengo nada más que
mis muertos... ¡Pero si ellos realmente no hablan ! Están
allí callados, humillados bajo el peso de su rigidez y avergonzados
porque sus semejantes les han reducido tanto su propiedad privada. Nos
entendemos, claro está, aunque sus voces me llegan terrosas y con
ruido de árbol hueco cuando les golpeo. (pausa. Golpea con el mango
de la cuchara de albañil ). Este último, me tiene disgustado,
no contesta, como si el cajón hubiera estado vacío; pero
yo lo vi, allí estaba bajo el vidrio con su cara sorprendida, como
quien cree imposible una cosa que de pronto se nos vuelve realidad. ¡Oye
! ¡Oye ! (vuelve a golpear) ¡Ajá ! ¡Comienzo
a oír que cobras vida ! ¿Quién te habías creído
tú para ser diferente a los demás ? ¿O es que tenías
algún privilegio ? (golpea otra vez y escucha) ¡Bravo ! ¡Tenías
el privilegio de ser hombre ! ¿Y eso qué ? ¿Te garantiza
en estos tiempos la inmunidad ? ¿Quién me garantiza a mí,
autor de diálogos con los muertos, que al salir no estarán
esperándonos las bestias, que con sus crímenes creen estar
ganándose el derecho a ser hombres ? ¡Que no tenías
por qué morir ? ¿Y quién te dice a ti que a pesar
de la fuerte hilera de ladrillos y dura capa de mezcla que te he puesto,
no vendrán las bestias a descargar una ametralladora sobre tu sangre
coagulada o a violar los orificios sagrados de tu cuerpo, sólo
para ofenderte más allá de la muerte ? ¡Oye ! ¡Oye
! (golpea) ¡Deja ya esa cara de sorpresa ! ¡Hoy la única
sorpresa es estar vivo ! (pausa. Se pone el radio junto a la oreja y comenta
lo que oye) ¡Cinco en la mañana ! ¡Otros cinco en la
tarde y ahora tres ! ¡Mezcla para trece en un sólo día
! ¡En un sólo día y mañana que es día
de celebrar... ! (pausa. Recoge sus herramientas, las pone entre el balde
y llevando éste atraviesa la escena). ¡Arena para trece !
¡Cal para trece ! ¡Ladrillos para trece ! (llamando) ¡Rosalía
! ¡Rosalía... ! ¡Teneme el café caliente que
voy a hacer la mezcla... ! (abre la puerta de su casa, se vuelve y en
actitud espectral se queda viendo hacia el público mientras el
telón cae).
-TELÓN-
Después de "Fiesta de Enterradores", se escribieron :
" La Repartición de las Rocas" (o El Festival ) y "Una
Pareja de Actualidad" (o Un Romeo y una Julieta), ambas sin editarse.
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