Entrevista hecha a Luis Cardoza y Aragón y aparecida el dia 5 de septiembre de 1992 en el periodico "La Jornada" de Mexico.


Entrevista en el exilio a un niño de muchísimos años

Patricia Vega

Atardecer frente al mar. Nos dice don Luis, casi en susurro: "Siempre he tenido una visión crítica y nunca he podido ser incondicional de nadie. La razón fundamental de mi vida ha sido no aceptar dogmas y esto, por supuesto, me ha provocado algunas molestias como el ser exiliado perpetuo de mi pueblo natal: Antigua, Guatemala, que no piso desde hace cuarenta años".
De don Luis Cardoza y Aragón ya no podremos leer líneas de su mano: el abundante río se entregó al reposo.
Queda con nosotros el caudal de sus libros y palabras.
La charla que a continuación reproducimos tuvo lugar hace unos meses en Mazatlán, Sinaloa, cuando la reportera (junto con Alberto Ruy Sánchez, Margarita de Orellana, Jaima Labastida Ochoa, Juan Buñuelos, Alejandro Aura y Carmen Boullosa) acompañó a ese niño de muchísimos años, a recibir el Premio Mazatlán de Literatura por su "magnífico" libro Miguel Angel Asturias, casi novela, publicado por la editorial Era.
P. -Don Luis, platicando con Juan Buñuelos, el poeta chiapaneco dijo  que en Ud. confluyen la ética, la estética y la conciencia social...
L. -Mi vida es un delta: mi trabajo de escritor que es memoria: la imaginación que es la creación, y mi conducta ética que me ha obligado a vivir más de la mitad de mi vida en el exilio.
P. -¿Se considera un rebelde?
L. -No, para nada, soy un hombre tranquilo. Lo que sí creo es que no me dejo guiar con facilidad: yo escojo mis caminos o los invento.
P. -Hoy, que las relaciones internacionales se centran en el intercambio economico --business are business-- ¿cuál es la tarea de
los escritores?
L. -En primer lugar, superarse a sí mismos. El primer deber de un escritor es escribir bien: luego, su participación en la vida
política es algo lateral.
P. -¿Pueden los libros cambiar el destino de una sociedad?
L. -Lo han hecho de cierta manera. El Contrato Social de Rosseau tuvo, indudablemente, mucho peso en la Revolución Francesa. El pensamiento de Marx también tuvo mucho peso sobre un hombre extraordinario de este siglo como lo fue Lenin; pero Lenin murió y no pudo dirigir la revolución y finalmente Stalin tomo el poder y ya sabemos a donde nos condujo. Pero volviendo a su pregunta: es indudable la influencia de los libros, periódicos, revistas y de los medios modernos de comunicación como la televisión y la radio, en la opinión popular. En el terreno específico de los libros, son las ideas que se han manejado en ellos las que han motivado muchos de los grandes cambios que ha habido en el mundo. Sin embargo, creo que no ha habido progreso en la humanidad en su humanidad intrínseca: la barbarie se mantiene igual Por ejemplo, se va a celebrar el Quinto Centenario, pero nosotros no podemos reprochar y pedirle cuentas a España de lo que sucedió hace cinco siglos, no es posible. Desde luego que yo he estado siempre con los indígenas de Guatemala, pero comprendo que reprochar a los españoles contemporáneos es inútil. Además, a España le debo un admirable, magnífico y espléndido tesoro: el idioma español.
P. -Ya que Ud. toca el tema, ¿cómo ve los actuales movimientos indios?
L. -Ese es un tema muy delicado que se ha tratado en muchos libros y la discusión continúa. Pero creo que en Guatemala, los casi treinta años de guerra han despertado la conciencia indígena y tambien la conciencia de los ladinos. Pero mi deseo es que en Guatemala no haya ni indios ni ladinos sino solo guatemaltecos.
P. -Precisamente, algunos de los demonios contemporáneos son el racismo, la xenofobia, la agudización de la pobreza...
L. -Por eso creo que el destino de nuestros países es muy oscuro. No soy futurólogo, pero sí sé que los planteamientos actuales nos dicen que habrá muchas dificultades inmediatas.
P. -¿Cree posible el Sueño Bolivariano? ¿Por qué Europa si se puede unir y los latinoamericanos no?
L. -Es por atraso social. Siempre se habla mucho de latinoamericanismo y es un bla-bla espantoso, nuestros pueblos estan
muy incomunicados entre sí: las clases políticas en Latinoamerica, con excepciones muy valiosas, no se han distinguido precisamente por
su patriotismo y esto se ha manifestado en la corrupciónsociopolítica de muchos de nuestros pueblos. Las clases políticas
permiten que se abuse de nuestras economías y riquezas. Aquí hay una labor para los intelectuales: la denuncia constante de estos
asuntos. (Cardoza y Aragon, "el conquistador español" como afectuosa y socarronamente le llamara Carlos Monsiváis, interrumpemomentáneamente la entrevista. Se levanta con dificultad: es el cuerpo el que se ha devastado como guijarro a la interperie. La lucidez permanece intacta.)
P. -Don Luis, ¿tiene Ud. ordenados sus libros?
L. -¿Ordenados? ¡Si soy el hombre mas desordenado que hay! No sé donde he publicado ciertas cosas que me interesaría leer ahora. Hay una universitaria que está recopilando mis aforismos, creo que puede quedar un libro muy simpático.
P. -Nunca hubiese imaginado que Ud. fuese desordenado...
L. -Yo quisiera tener gente que me ayude. Enviude en el 88 -mi mujer se llamaba Lya y a ella está dedicada mi obra- y mi mujer me ayudaba muchísimo. Mis ojos están muy cansados, ya me cuesta mucho leer ciertas cosas porque la letra es muy chica. A veces le pido a la persona que me atiende que lea para mí.
P. -¿Le dicta Ud. a una grabadora?
L. -No, yo escribo a mano; despues no entiendo yo mismo lo que escribo porque tengo mala letra. Esos manuscritos se pasan a máquina y sobre el escrito a máquina, trabajo de nuevo.
P. -¿Corrige mucho?
L. -Yo diría que sí...lo fundamental está desde el primer impulso. Después lo demás es ornato: suprimir repeticiones y cosas de esas.
P. -¿Es el periodismo base para un escritor?
L. -Sirve de mucho para la formacion, pero después hay que dejarlo y ponerse a hacer uno sus trabajos de creación. El trabajo de picar piedra es realmente una chamba muy ingrata, aunque el buen periodismo -las grandes crónicas, artículos de fondo, reportajes políticos- ha sido recogido en libros.
Pero en México los periodistas están mal pagados. También son pocos los escritores que viven absolutamente de sus libros, que han recibido grandes premios o que viajan por las universidades dando conferencias. Recibí el premio Neruda de los soviéticos el año pasado, me ofrecieron pasajes, pero decidí no ir. Incluso venir aquí, a Mazatlán, me tiene tremendamente fatigado, ya no soy un jovencito.
P. -Usted dijo que era un niño...
L. -Un niño de excesivos años, exhaustivos años. Todos mis libros ya están empacados para regalarlos a Guatemala. Ya me estoy viendo como Carlos V, en mis propios funerales...<fin>
 

 


 

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Última revisión: 26/03/06
por Juan Carlos Escobedo Mendoza M.A.