|
"Rafael Arévalo Martínez fue filiforme y trémulo, con talento lunar y rostro de palúdico monaguillo medieval. Al hablar, en su cuello de avestruz la picuda manzana forcejeaba como ratón atrapado. Aspecto de gotera paulatina, tallarín filosófico, triste, muy triste, como mudo cascabel paralítico de roedora sonrisa pálida de fauno con ojos color de pesadumbre y tedio. Pergamino locuaz cuyos labios decían menos que su mirada, lírico espárrago miope, muy miope, en celo, en celo siempre, de urticante voz amarilla que lanzaba saetas de vidrio, sensible e imaginativamente discurría con su penúltimo aliento de zancuda, en inminencia de disiparse en el aire. ¿Cuántas onzas pesaba?"
|
||||||
|
Estudio sobre Rafael Arévalo Martínez por el escritor y crítico guatemalteco Arturo Arias:
Fuentes: Arévalo Martínez, Rafael.
|