Alfonso Orantes
Guatemala, 1936.
“...Alfonso Orantes, joven poeta por ese entonces, en los funerales
del escultor Rafael Yela Günther y cuando el país entero
yacía bajo la lápida de la dictadura del General Jorge
Ubico, pronunció una de las más breves y contundentes
oraciones funebres dichas en mi país: 'Al artista, al intelectual,
sólo le quedan tres caminos en Guatemala: el encierro, el destierro,
el entierro' Yela Günther fue enterrado. Orantes fue encerrado
en la prisión por sus palabras. Muchos de los asistentes tuvieron
que desterrarse durantes ese mismo mes...” Manuel José
Arce, de una lectura que dio en Francia en 1984, en el exilio.
Nació en Ciudad de Guatemala el 17 de Julio de
1898. Murió en San Salvador, El Salvador, el 19 de Junio de 1985.
Sus primeros estudios los realiza en el Instituto Nacional Central de
Varones de la ciudad de Guatemala, es allí, en plena dictadura
de Manuel Estrada Cabrera donde comienza a gestarse lo que más
adelante cristalizaría en la sociedad "El Renacimiento", con
su órgano de prensa "La Juventud Centroamericana", cuyas primeras
reuniones se llevaban a cabo en su casa. Orantes, de clara inteligencia
y desbordante inquietud, desde la adolescencia comienza a destacarse
por sus escritos, habiendo ganado concursos estudiantiles con trabajos
como el titulado "La Epopeya de América". Esa facilidad de expresión
y de redacción aunada a su don de mando, rápidamente lo
convierte, junto a otros adolescentes de entonces, tales como Miguel
Angel Asturias, David Vela, Juan Olivero, Epaminondas Quintana y Clemente
Marroquín Rojas, en líder de un grupo de estudiantes del
instituto, quienes, más adelante, y desde las aulas universitarias,
unidos por el ideal común de ver a la patria libre de la tiranía
que la esclavizaba, formarían parte del bloque combativo que
contribuyó a derrocar al dictador y quienes fueron denominados
como "La Generación de 1920". (Ver "Historia de la Generación
de 1920" del Dr. Epaminondas Quintana). Miembro fundador de la sociedad
Francisco Morazán, con su vocero de prensa "La Voz de los Andes",
editada en Quetzaltenango.
A finales de 1919 o principios de 1920 ingresa a la Facultad de Derecho
de la Universidad, en donde alterna sus estudios con las actividades
literarias y participa en actividades políticas graduándose
como abogado el 22 de enero de 1927, profesión que ejerció
durante varios años.
Miembro fundador de la Revista CULTURA, órgano de prensa de la
Asociación de Estudiantes de Derecho.
Redactor de la Revista estudiantil AMÉRICA Y ESPAÑA.
Miembro Fundador de la Universidad Popular, cuya acta de fundación
fue suscrita el 20 de agosto de 1922.
En 1928 gana el primer premio en Poesía Vanguardista Los Juegos
Florales de Quetzaltenango.
Miembro del Grupo VIDA, fundado en 1931 y redactor de la revista del
mismo nombre.
Estudió escultura en la Academia Nacional de Bellas Artes, entablando
gran amistad con el escultor Rafael Yela Günther.
En 1932 viaja a Centroamérica, México, Estados Unidos
y Cuba, viajes en los cuales se relaciona con numerosos escritores y
políticos.
En 1935 publica su libro de poesía titulado ARBORBOLA, el cual
causó un verdadero revuelo en el ámbito literario por
el estilo de corte moderno, el cual vino a revolucionar la poesía
escrita hasta entonces en el país, introduciendo en la misma
esa forma de expresión muy suya como era el juego de palabras,
Orantes siempre estaba jugando con el lenguaje, ya fuera en serio o
en broma, e hizo de este juego, su peculiar manera de hablar. Muchos
lo llamaban malabarista de la palabra y el sonido. Dicha forma de hablar
en más de una ocasión puso en riesgo su vida, tal como
la oración fúnebre que pronunciara en la inhumación
de los restos del escultor Rafael Yela Günther en plena dictadura
ubiquista, Orantes concluyó con la célebre frase que se
ha atribuido en más de una ocasión a diferentes personajes:
¿Qué les da Guatemala a sus hijos? El encierro, el destierro
y el entierro.
En 1938 contribuyó a la fundación de la Editorial CENTRO.
Catedrático de Filosofía General, Filosofía del
Derecho, Historia de la Filosofía, Sociología, Literatura
Universal, Estética, Redacción Periodística, Estilística,
Estilo Periodístico, Ética, Metodología de la Literatura
y Gramática Española.
Colaborador de las revistas Universidad de San Carlos y ALERO, ambas
editadas por la Universidad de San Carlos, Guatemala.
Corresponsal de la revista ACTUAL de la Universidad de Los Andes, Mérida,
Venezuela.
Durante su vida fue jurado en numerosos certámenes tanto literarios,
como de pintura, así como ejerció durante muchos años
la crítica literaria y artística y sus acertados juicios
eran codiciados por muchos y temidos por otros.
En 1942 a raíz de la persecución constante de la tiranía
de Ubico, para salvar la vida se asila en Costa Rica, país en
el que vive y trabaja hasta la caída del régimen en 1944.
Su artículo denominado "La Democracia como Necesidad y no como
Merecimiento" dado a conocer en El Salvador en plena dictadura de Maximiliano
Hernández Martínez, le valió la antipatía
del régimen, que le negó el asilo político solicitado.
Durante la Junta de Gobierno que sustituyó al general Ponce Vaides
fue Censor de espectáculos y miembro del Comité de alfabetización.
Al llegar al poder el doctor Juan José Arévalo en 1945,
Orantes es llamado a colaborar con su gobierno como Enviado Extraordinario
y Ministro Plenipotenciario en Panamá en 1947, Ecuador 1948,
Venezuela 1949 y Embajador en Chile en 1950, en este último país
entabla gran amistad con el poeta chileno Pablo Neruda.
Formó parte de la Junta de Liquidación de Asuntos de Guerra.
Durante el gobierno del Coronel Jacobo Arbenz Guzmán (1950-1954)
se desempeñó como Presidente de la Junta Nacional Electoral.
Al ser derrocado Arbenz en 1954 por un golpe de estado derechista, Orantes
se asila en El Salvador, país en el que fija su residencia definitivamente.
Casó con la pintora y escritora salvadoreña Elisa Huezo
Paredes.
JUICIOS:
"Juicios certeros, exactos, verdaderos y sabios de un
poeta, de un Maestro" (Otto Raúl González. Julio 1970).
"Es un escritor íntegro de Guatemala, un precursor
de los jóvenes poetas que han muerto con las armas en la mano"..."Arborbola
contiene una música de fraseo, un idioma nuevo (...) recrea constantemente
el idioma" (Manuel Galich).
"He admirado el fino estilo crítico suyo que tan
preciso uso hace de los modernos criterios de análisis estético
literario" (Isaac Felipe Azofeifa. Costa Rica 1962).
"Hombre honesto, íntegro, vertical, de innegables
méritos, conversador de hondos vuelos y desbordante ironía,
de colores y sabores profundos, signado por las ansias irrefrenables
por conquistar un mundo mejor para la patria"(Carlos Zippfel y García).
"Tiene toda la épica del fuego en su crescendo,
al mismo tiempo de la circunstancia íntima y el sabor colonial"
(Francisco Amighetti acerca de "La Fundición de las Campanas")